5 de abril de 2026

Canacintra Mazatlán lamenta muerte de empresario Rafael Tirado Lizárraga

Por Rebeca Solano

La Cámara Nacional de la Industria de Transformación (Canacintra), delegación Mazatlán, lamentó la muerte del empresario Rafael Tirado Lizárraga, fundador de Frutería Alicia, quien fue presuntamente asesinado tras haber sido privado de la libertad el pasado viernes en el puerto de Mazatlán, en el estado de Sinaloa.

En un comunicado fechado el sábado, el organismo empresarial expresó su “profunda consternación y solidaridad” con la familia, colaboradores y seres queridos del empresario, y señaló que el hecho “lastima profundamente” a la comunidad.

Canacintra hizo un llamado a las autoridades de los tres órdenes de gobierno para “reforzar de manera efectiva las estrategias de seguridad”, a fin de garantizar que ciudadanos y sectores productivos puedan desarrollar sus actividades “en un entorno de paz, legalidad y certidumbre”.

Asimismo, subrayó que “la seguridad es un pilar fundamental para el desarrollo económico y social”, y advirtió que su ausencia vulnera la integridad de las personas y la estabilidad de las comunidades. El organismo reiteró su disposición para colaborar en la construcción de soluciones que fortalezcan el estado de derecho y eviten que hechos similares se repitan.

Por su parte, Frutería Alicia confirmó el fallecimiento de su fundador mediante una esquela publicada en redes sociales.

“En Fruterías Alicia estamos de luto, hemos perdido a nuestro fundador”, expresó la empresa, que lo describió como un hombre trabajador, honesto y generoso. Añadió que “fue un gran hombre que dejó huella” y que permanecerá en el corazón de quienes lo conocieron.

Rafael Tirado Lizárraga, de 65 años, era propietario de una empresa dedicada a la comercialización de frutas y verduras a nivel nacional, con distribución principalmente en hoteles, restaurantes, colegios y centros de convenciones en el noroeste del país.

De acuerdo con medios locales como el diario Noroeste, el empresario fue privado de la libertad el viernes 27 de marzo en la Central de Abastos, ubicada en la zona de El Venadillo, conocida como “La Yarda”. Un grupo de hombres armados ingresó al centro de distribución y se lo llevó con rumbo desconocido, mientras que algunos trabajadores fueron sometidos y atados dentro del establecimiento.

Los agresores también sustrajeron dos vehículos —un Ford Focus negro y un Kia Rio blanco—, este último localizado posteriormente en la colonia Palos Prietos.

El sábado se reportó el hallazgo de un cuerpo sin vida en las inmediaciones del ejido El Venadillo, cerca de la autopista Culiacán-Mazatlán; sin embargo, hasta el momento no se ha confirmado oficialmente que corresponda al empresario.

La senadora del PRI, Paloma Sánchez, condenó el hecho en su cuenta de X: “Condeno el cobarde asesinato de Rafael Tirado Lizárraga”, escribió.

Además, señaló que “los empresarios de Sinaloa no solo son extorsionados y obligados a trabajar sin ningún tipo de apoyo, ahora también son asesinados sin que el Gobierno haga algo para protegerlos”, y afirmó que la violencia está afectando gravemente el desarrollo y el trabajo de las familias sinaloenses.