5 de mayo de 2026

Colectivos de búsqueda

Por Alberto Mejía

Veracruz enfrenta una grave crisis de desapariciones, al ubicarse en el quinto lugar nacional, mientras colectivos de búsqueda denuncian indolencia, falta de avances y rezago en investigaciones por parte de la Fiscalía General del Estado de Veracruz (FGE).

Durante el primer trimestre de 2026, se reportaron 112 mujeres desaparecidas, de las cuales 53 eran menores de edad, de acuerdo con la organización Equifonía. En total, cifras extraoficiales señalan 286 reportes de desaparición en lo que va del año, mientras que casi 300 personas fueron reportadas como desaparecidas, y al menos 150 no habían regresado a casa hasta finales de abril.

El Registro Nacional de Personas Desaparecidas y No Localizadas contabilizaba hacia finales de 2025 más de 7 mil casos en Veracruz, con un aumento considerable en el municipio de Veracruz y en la zona conurbada Veracruz–Boca del Río.

Colectivos denuncian rezago

Agrupaciones como el Colectivo “De Regreso a Casa” mantienen jornadas de búsqueda y difusión en diversas regiones del estado. Sin embargo, señalan que persisten retrasos en la activación de protocolos, falta de presupuesto, escaso personal y ausencia de resultados concretos.

También exigen mayor transparencia, celeridad en la identificación de restos y autonomía real en la Fiscalía, al advertir que miles de carpetas de investigación permanecen sin avances sustanciales.

Las críticas se dirigen a la fiscal general, Lisbeth Aurelia Jiménez Aguirre, quien está por cumplir cinco meses en el cargo, sin que —afirman los colectivos— se perciba un cambio en la estrategia ni en los resultados frente a la crisis.

Orizaba, foco de inseguridad

A la par, la Ciudad Judicial de Orizaba enfrenta un repunte delictivo. En semanas recientes se han registrado al menos siete asaltos y robos en las inmediaciones de la Fiscalía Regional y juzgados.

El secretario del Colegio de Abogados de Orizaba Altas Montañas, Juan Oropeza Flores, denunció falta de vigilancia, iluminación y patrullajes, lo que ha convertido la zona en un punto vulnerable para litigantes y ciudadanos.

Entre los incidentes reportados se encuentra el robo de autopartes a vehículos estacionados y asaltos a transeúntes, quienes son interceptados en calles poco transitadas y caminos de terracería sin alumbrado.

El gremio jurídico anunció que presentará una exigencia formal al ayuntamiento para reforzar la seguridad con recorridos policiales permanentes, mejor iluminación y pavimentación de accesos, ante el riesgo de que la ola delictiva derive en hechos de mayor gravedad.

Mientras tanto, colectivos y ciudadanos coinciden en que la crisis de desapariciones y la inseguridad evidencian una problemática estructural que continúa sin resolverse en Veracruz.