
Comer cuesta 67% más
Por Rebeca Solano
Un análisis académico del Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Occidente (ITESO) señala que comer en México es 67% más caro que hace ocho años, como resultado del impacto acumulado de la inflación en productos básicos y alimentos preparados.
El estudio advierte que el aumento sostenido en los precios ha afectado principalmente a hogares de ingresos bajos y medios, donde el gasto en alimentación representa una mayor proporción del presupuesto familiar.
De acuerdo con los datos citados, el encarecimiento no sólo se refleja en productos de la canasta básica, sino también en comidas fuera del hogar, insumos agrícolas y productos procesados, impulsados por factores como inflación general, costos de transporte, energéticos y presiones en cadenas de suministro.
Especialistas señalan que, aunque la inflación ha mostrado periodos de moderación, el efecto acumulado en ocho años impacta directamente el poder adquisitivo, reduciendo la capacidad de compra de las familias.
El informe subraya que el desafío no sólo es contener la inflación anual, sino recuperar el ingreso real y fortalecer políticas que protejan el consumo básico, especialmente en un contexto de volatilidad económica internacional.
El aumento en el costo de los alimentos mantiene abierto el debate sobre salarios, política económica y seguridad alimentaria en México.
