
Critican estrategia del gobierno
Por Rebeca Solano
La instrucción dada al Instituto Nacional de Estudios Históricos de las Revoluciones de México (INEHRM) para desarrollar investigaciones sobre el avance de la extrema derecha generó críticas por parte de diversos sectores, que consideran que la medida podría implicar un uso político de una institución pública.
Las críticas sostienen que el gobierno federal estaría utilizando recursos públicos y organismos dedicados a la investigación histórica para abordar temas con un enfoque ideológico, lo que, a juicio de sus detractores, podría afectar la imparcialidad académica y el pluralismo.
Entre los señalamientos se encuentra la preocupación de que la historia y la investigación científica sean empleadas para respaldar posturas políticas o descalificar a sectores de oposición, al advertir que las instituciones del Estado deben mantener un carácter neutral.
Quienes cuestionan la medida afirman que el uso de conceptos como «extrema derecha» o «discurso de odio» desde organismos públicos podría derivar en un clima de polarización política.
Hasta el momento, las autoridades federales sostienen que las actividades del INEHRM forman parte de sus funciones de investigación y difusión histórica, mientras el debate sobre el alcance y los objetivos de estas acciones continúa en el ámbito público.
