2 de septiembre de 2026

 

Reclutamiento criminal

Por Rebeca Solano

En México, el reclutamiento de niñas, niños y adolescentes por parte del crimen organizado continúa siendo uno de los principales desafíos en materia de seguridad, pese a los programas sociales y laborales implementados por el Gobierno federal.

Aunque las autoridades reportan una reducción de 51 por ciento en el promedio diario de homicidios desde septiembre de 2024, el país todavía enfrenta un problema de reclutamiento de menores que permanece sin una cifra oficial para dimensionar su alcance.

Estimaciones señalan que entre 145 mil y 200 mil niñas, niños y adolescentes se encuentran en riesgo de ser reclutados por grupos criminales, mientras que organizaciones civiles calculan que podrían registrarse entre 30 mil y 40 mil reclutamientos al año.

El fenómeno ocurre mediante distintas estrategias, entre ellas engaños, falsas ofertas de trabajo y reclutamiento forzado, además de involucrar a adolescentes cada vez más jóvenes.

Como parte de las estrategias para ofrecer alternativas a la población juvenil, en 2026 el programa Jóvenes Construyendo el Futuro cuenta con un presupuesto de 25 mil 173 millones de pesos para atender a 500 mil jóvenes de entre 18 y 29 años que no estudian ni trabajan.

Los beneficiarios reciben 9 mil 582.47 pesos mensuales durante un periodo de hasta 12 meses, además de contar con seguro médico del IMSS.

Desde su creación en 2019, el programa acumula 3.6 millones de beneficiarios. El Gobierno federal sostiene que siete de cada 10 egresados consiguen empleo u otra ocupación productiva, como parte de la estrategia para generar oportunidades laborales y atender las causas relacionadas con la violencia.

Sin embargo, las cifras sobre reclutamiento muestran que los apoyos económicos y programas de capacitación no han logrado eliminar el riesgo que enfrentan miles de menores y jóvenes, particularmente en comunidades donde la presencia del crimen organizado representa una amenaza constante.

El desafío, además de ofrecer oportunidades educativas y laborales, permanece en prevenir el reclutamiento, combatir las redes criminales que lo realizan y contar con estadísticas oficiales que permitan conocer la verdadera dimensión del problema.