
Donald Trump
Por Rebeca Solano
La segunda administración de Donald Trump ha estado marcada por declaraciones y acciones que han generado controversia con sus socios comerciales más cercanos: México y Canadá.
Este fin de semana, el presidente estadounidense volvió a elevar el tono con varios episodios que provocaron reacciones en México: comentarios sobre el lobo mexicano, referencias a los «tamales calientes y tomates», y la publicación de un mapa de Nuevo México en el que apareció tachada la palabra «México» y sustituida por «Nueva América».
El lobo mexicano y la orden ejecutiva
El sábado 5 de septiembre, Trump firmó una orden ejecutiva que instruye al secretario de Interior, Doug Burgum, a determinar si los lobos grises mexicanos cumplen los criterios para retirarles las protecciones de la Ley de Especies en Peligro de Extinción.
Burgum tiene 90 días para decidir, como parte de los esfuerzos de la administración para apoyar a los rancheros que denuncian ataques de lobos contra su ganado.
En su primer gobierno, Trump ya había ordenado retirar a los lobos grises de la lista federal de especies en peligro, pero un tribunal anuló esa medida.
El mapa de «Nueva América»
Este domingo, Trump publicó en redes sociales un mapa del estado de New Mexico con el nombre «México» tachado y sustituido por «New America».
La publicación se suma a otros episodios similares: la propuesta de renombrar el estrecho de Ormuz como «estrecho de Trump» y el cambio previo del Golfo de México por Golfo de América.
«Tamales calientes y tomates»
Sobre la relación comercial con México, Trump aseguró que su vecino del sur «no tiene nada que ofrecer» a Estados Unidos, más que «tamales calientes y tomates», aunque afirmó que no piensa romper la relación comercial porque se lleva «muy bien» con la presidenta Claudia Sheinbaum.
Trump también señaló que Estados Unidos pierde 195 mil millones de dólares al año con México, aunque insistió en que la relación con la mandataria mexicana es cordial y de respeto mutuo.
También contra Canadá
La presión diplomática se extendió hacia el norte. El 27 de agosto, Trump firmó un decreto para cambiar el nombre del lago Ontario por «lago de América», medida que solo aplica a las referencias oficiales estadounidenses, ya que Canadá no está obligado a adoptarla.
En el plano comercial, Estados Unidos y Canadá no lograron un acuerdo para evitar nuevos aranceles, tras el rechazo de Ottawa a los términos propuestos por Washington.
Esto abrió paso a aranceles del 50% sobre productos canadienses, con un impacto estimado en mercancías por 20 mil millones de dólares.
Canadá advirtió que responderá con aranceles de represalia, lo que eleva la tensión comercial entre ambos países.
