
Alimentos
Por Redacción
La falta de recursos económicos está modificando la alimentación de millones de hogares mexicanos. La Encuesta Intercensal 2025 del INEGI documentó restricciones alimentarias relacionadas con la falta de dinero, como menor variedad de alimentos, reducción de porciones, comidas omitidas y episodios de hambre.
Durante los tres meses previos a la entrevista, 6.5% de los hogares reportó haberse quedado sin acceso a alimentos por falta de dinero o recursos.
En una medición más amplia, que incluye hogares donde hubo falta de acceso a alimentos o al menos una persona adulta enfrentó alguna restricción alimentaria, el INEGI contabilizó 7.2 millones de hogares.
Reducen variedad y comidas
Entre los hogares donde alguna persona adulta enfrentó restricciones alimentarias, 16% reportó consumir muy poca variedad de alimentos, mientras que 11.5% señaló que alguien comió menos de lo necesario.
Además, 7.1% indicó que alguna persona dejó de desayunar, comer o cenar por falta de dinero o recursos.
La situación también se refleja en el hambre: 31% reportó que alguna persona adulta sintió hambre, pero no comió, mientras que 27.9% señaló que alguien comió únicamente una vez al día o dejó de comer durante todo un día.
Niños también enfrentan carencias
Las restricciones son más delicadas en hogares con niñas, niños y adolescentes. De los 3.8 millones de hogares donde se registró alguna limitación alimentaria y también vivía una persona menor de edad, 55.1% reportó que los menores tenían una alimentación basada en muy poca variedad de alimentos.
Asimismo, 37.7% señaló que niñas, niños o adolescentes comieron menos de lo necesario, mientras que 36.9% indicó que se redujo la cantidad servida durante las comidas.
El reporte identificó además hambre directa en menores: 19.9% señaló que algún menor sintió hambre pero no comió; 19.2% indicó que se acostó con hambre y 17.4% reportó que comió solo una vez al día o dejó de comer durante todo un día.
Más cocinas, pero persiste carencia
La encuesta también muestra que 88.5% de las viviendas cocinaba dentro de la casa en 2025, frente a 86.1% en 2020.
El equipamiento de los hogares aumentó: 91.8% de las viviendas tenía refrigerador y 51.3% contaba con horno de microondas.
Sin embargo, contar con cocina y electrodomésticos no garantiza un acceso suficiente a los alimentos, pues millones de hogares continúan enfrentando dificultades para mantener la cantidad y variedad de comida necesaria.
Baja uso de leña y carbón
El uso de leña o carbón para cocinar disminuyó de 12.5% en 2020 a 9.7% en 2025.
La reducción fue mayor en localidades con menos de 2 mil 500 habitantes, donde pasó de 45.5% a 35.9%. A pesar de la disminución, las comunidades rurales mantienen una mayor dependencia de estos combustibles.
Los datos del INEGI muestran que, aunque existe mayor disponibilidad de cocinas y equipamiento en las viviendas, persisten hogares donde los recursos económicos no alcanzan para mantener una alimentación suficiente y variada.
