
Zenyazen Escobar García, en Veracruz, y del exfiscal anticorrupción Rubén Alberto Curiel Tejeda, en Puebla
Por Rebeca Solano
Las muertes del diputado federal Zenyazen Escobar García, en Veracruz, y del exfiscal anticorrupción Rubén Alberto Curiel Tejeda, en Puebla, han generado atención pública debido a que ambos fueron encontrados sin vida con heridas de arma de fuego.
En el caso de Escobar, ocurrido el pasado 4 de septiembre en el municipio de Puente Nacional, la Fiscalía General de la República (FGR) informó que las principales líneas de investigación apuntan a una muerte por suicidio, aunque precisó que la investigación continúa abierta y que se han realizado más de 150 actos de investigación, inspecciones y peritajes.
Escobar, diputado federal de Morena y exsecretario de Educación de Veracruz, fue localizado dentro de un vehículo en la comunidad de La Gloria, con una herida producida por arma de fuego. La FGR señaló que su conclusión deriva del análisis de indicios, dictámenes, exámenes y testimonios recabados.
Semanas después, el 25 de septiembre, Rubén Alberto Curiel Tejeda fue localizado sin vida dentro de una camioneta en el sótano 3 del Centro Integral de Servicios (CIS) Angelópolis, en Puebla. El exfiscal anticorrupción se desempeñaba como coordinador general jurídico de la Secretaría de Anticorrupción y Buen Gobierno.
La Fiscalía General del Estado de Puebla informó de manera preliminar que los indicios apuntan a una posible muerte autoinfligida, pero aclaró que esa circunstancia no se dará por concluida hasta agotar las diligencias ministeriales y periciales necesarias.
En redes sociales y algunos espacios de opinión se han planteado cuestionamientos y especulaciones sobre las circunstancias de ambos fallecimientos; sin embargo, hasta el momento las autoridades han señalado hipótesis de muerte autoinfligida y mantienen abiertas las investigaciones.
Por ello, no existen elementos públicos suficientes para afirmar que ambos casos estén relacionados o que se trate de homicidios provocados por razones políticas. Las causas y circunstancias definitivas deberán ser determinadas por las investigaciones correspondientes.
