Por Cristina Ferreyra
Óscar Guillermo Hernández García, exdirector de Asuntos Religiosos del Ayuntamiento de Nanchital, solicitó la intervención de la gobernadora Rocío Nahle García tras denunciar una presunta agresión y amenazas, además de expresar temor por su seguridad.
Durante un encuentro con la mandataria estatal, Hernández García habría manifestado: “No quiero aparecer embolsado, temo por mi vida”, y pidió atención a la denuncia que presentó ante la Fiscalía General del Estado (FGE).
El exfuncionario señaló que el incidente ocurrió el pasado 25 de agosto, después de un conflicto relacionado con su salario. Según su versión, posteriormente habría sido agredido por un hombre al que identificó como escolta y chofer del alcalde de Nanchital, José Luis Pérez Salinas. Hernández García afirmó que recibió golpes en el pecho y las costillas y que fue sujetado del cuello.
Ante la gobernadora, el exfuncionario también realizó señalamientos sobre presuntos vínculos del alcalde con otros personajes de la región, acusaciones que deberán ser investigadas y corroboradas por las autoridades correspondientes.
De acuerdo con reportes periodísticos, la FGE habría iniciado una carpeta de investigación derivada de la denuncia por presunta agresión y amenazas.
Nahle habría instruido al exfuncionario a ponerse en contacto con la Fiscalía para dar seguimiento a su denuncia.
Hernández García fue recientemente separado de su cargo dentro del Ayuntamiento de Nanchital, en medio de una serie de cambios en la administración municipal. El Ayuntamiento confirma oficialmente que José Luis Pérez Salinas es el presidente municipal de Nanchital para el periodo 2026-2029.
Por ahora, las acusaciones corresponden a los señalamientos del exfuncionario y no constituyen una determinación de responsabilidad. Será la autoridad ministerial la que deberá investigar los hechos, reunir pruebas y determinar si existen responsabilidades legales.
