Por Anais Zavala
La relación política entre la gobernadora Rocío Nahle García y Roberto Ramos Alor, actual delegado del IMSS-Bienestar en Veracruz, fue cuestionada en una publicación difundida en redes sociales, en la que se señala una supuesta relación de más de 20 años entre ambos.
El texto, de carácter crítico, vincula la relación entre ambos funcionarios con la situación que enfrenta actualmente el sistema de salud en Veracruz, particularmente por el desabasto de medicamentos e insumos médicos y las protestas realizadas por personal médico y familiares de pacientes.
La publicación retoma las declaraciones atribuidas a Ramos Alor en las que habría señalado: “si no quieren operar, no operen”, expresión que generó cuestionamientos en medio de las manifestaciones por las condiciones en hospitales de la entidad.
El autor del texto sostiene que Ramos Alor permanece en el cargo pese a los cuestionamientos sobre su desempeño y afirma que existiría una protección política por parte de la gobernadora Rocío Nahle.
Asimismo, la publicación afirma que Nahle y Ramos Alor compartirían antecedentes políticos desde su participación en el PRD, particularmente alrededor del grupo político encabezado por René Bejarano, conocido como “El Señor de las Ligas”.
El texto califica esta relación como una “complicidad” de más de dos décadas y plantea que ambos habrían consolidado vínculos políticos a lo largo de los años.
Sin embargo, las acusaciones de una relación “mafiosa”, de encubrimiento o de la existencia de “secretos oscuros” forman parte de los señalamientos realizados en la publicación y no se presentan en el texto como hechos acreditados mediante una resolución judicial.
La publicación surge en un contexto de protestas de personal médico y madres de niños con cáncer por la falta de medicamentos, insumos y materiales médicos en hospitales de Veracruz, así como de cuestionamientos sobre la operación del sistema de salud estatal.
