Por Redacción Xalapa
*Analizan paro por solicitud de cuota voluntaria de 2 mil 500 pesos
Estudiantes de la Benemérita Escuela Normal Veracruzana “Enrique C. Rébsamen” llevan a cabo reuniones para determinar las acciones ante la solicitud de una «cuota voluntaria» de 2 mil 500 pesos, planteada como apoyo para atender necesidades económicas de la institución.
Durante una entrevista realizada en las instalaciones de la Normal Veracruzana, una representación estudiantil explicó que la solicitud ha generado distintas posturas entre el alumnado, pues mientras algunos consideran necesario contribuir al sostenimiento de la escuela, otros plantean la posibilidad de suspender actividades académicas mediante un paro.
En ese sentido, precisó que la Normal Veracruzana enfrenta limitaciones presupuestales para cubrir gastos relacionados con el mantenimiento de sus instalaciones, el pago de determinados servicios y actividades que no se encuentran contempladas dentro de la nómina ordinaria.
“No tenemos de dónde sacar ningún otro recurso y, por la magnitud de la escuela, que son 22 hectáreas y con todo lo que contamos, ya no tenemos recursos”, expresó.
La representación estudiantil explicó que la aportación solicitada es de carácter voluntario y asciende a 2 mil 500 pesos.
Sin embargo, indicó que el planteamiento ha provocado inconformidades y dudas entre estudiantes de las distintas licenciaturas, particularmente sobre la necesidad de aportar recursos económicos y las instancias responsables de atender las necesidades presupuestales de la institución.
“Hay estudiantes que están de acuerdo, hay otros que no están de acuerdo y quieren irse a paro, pero también ya no quieren perder jornadas de práctica”, comentó.
Al momento no existe una postura unificada respecto a una eventual suspensión de actividades.
Entre quienes consideran realizar un paro persisten dudas sobre la autoridad a la que debería dirigirse la exigencia, ya sea la dirección de la escuela, la Secretaría de Educación Pública u otra instancia educativa.
La posibilidad de suspender clases también preocupa a estudiantes que no desean afectar sus jornadas de práctica docente, una parte fundamental de su formación profesional.
