Por Rebeca Solano
La presencia de voluntarios vinculados con el Ejército de Israel en escuelas indígenas de Chiapas generó polémica y rechazo entre organizaciones sociales y representantes del magisterio, quienes exigen esclarecer quién autorizó su ingreso a los planteles y bajo qué condiciones realizaron actividades con estudiantes mexicanos.
La controversia comenzó luego de que se difundieran fotografías, en junio de 2026, de ciudadanos israelíes junto a alumnos tsotsiles de una escuela primaria en la comunidad de Nachig, municipio de Zinacantán.
Los voluntarios pertenecen a la organización Heroes for Life, que reconoce que la mayoría de sus integrantes son veteranos de unidades militares israelíes. La agrupación sostiene que sus actividades tienen fines humanitarios y educativos, entre ellas pintar escuelas, realizar trabajos de mantenimiento y ofrecer clases.
Sin embargo, colectivos sociales cuestionaron la participación de personas con antecedentes militares extranjeros en actividades dentro de escuelas donde estudian niñas y niños. También señalaron una presunta enseñanza de Krav Magá, acusación que hasta ahora no ha sido comprobada de manera independiente.
A las inconformidades se sumaron docentes de la Sección 7 del magisterio de Chiapas, quienes, de acuerdo con una investigación periodística publicada el 2 de noviembre, confirmaron visitas anteriores y manifestaron su rechazo a estas actividades.
Por su parte, la Coordinadora de Colectivos por Palestina en Chiapas informó que en apenas 48 horas reunió más de 6 mil firmas en una petición dirigida a la presidenta Claudia Sheinbaum y a dependencias federales, entre ellas la Secretaría de Educación Pública, Gobernación y Relaciones Exteriores, para solicitar que se investigue el caso.
Entre las principales exigencias se encuentra conocer los permisos, convenios y mecanismos de supervisión que permitieron el ingreso de los voluntarios, así como determinar si se revisaron sus antecedentes y si los padres de familia fueron informados sobre las actividades realizadas con sus hijos.
La Embajada de Israel ha sostenido que se trata de actividades humanitarias y educativas; sin embargo, las organizaciones inconformes consideran necesario transparentar los acuerdos y establecer las condiciones bajo las cuales se desarrollaron las visitas.
Hasta el 2 de noviembre no se había identificado una respuesta pública que aclarara quién autorizó el ingreso de los voluntarios, ni se había informado sobre alguna investigación administrativa o la suspensión de estas actividades.
Los colectivos y docentes exigieron la intervención del Gobierno federal y de las autoridades de Chiapas para esclarecer los hechos, transparentar los permisos y garantizar la seguridad de las niñas y los niños en los planteles educativos.
