26 de febrero de 2026

Por Hugo Contreras

La detención de Edgar N, alias “El Limones”, en La Laguna (Durango) por presunta extorsión y vínculos con el crimen organizado, ha abierto un nuevo capítulo en la tormentosa expansión de la Confederación Autónoma de Trabajadores y Empleados de México (CATEM). El deslinde inmediato y categórico de su líder nacional, el diputado federal Pedro Haces Barba, no es solo un acto de control de daños, sino un intento de ejecutar un «borrado» digital y político de un cuadro que se volvió demasiado tóxico.

El problema central no es lo que Haces dice ahora, sino lo que la CATEM permitió y presumió antes.

La Inversión Innegable de la Imagen

La postura de Haces es meridianamente clara: «Niego categóricamente que el señor ‘Limones’ pertenezca a esta gran confederación… ‘El Limones’ no es CATEM». El mensaje es institucional, legal y de supuesta alta moralidad sindical. Sin embargo, la hemeroteca y las redes sociales operan como un incómodo espejo.

• El Contraste Fotográfico: Las fotografías que circulan y que, incluso, fueron publicadas en su momento por la propia CATEM Durango, donde se ve a Haces en cercanía con «El Limones», son la prueba más contundente de, al menos, un reconocimiento público y operativo dentro de la estructura regional. Algunas notas periodísticas, citando publicaciones eliminadas, indican que Ortiz era presentado como Secretario de Organización en La Laguna. Borrar ahora la imagen no borra la historia.

• El Argumento de la «Campaña Negra»: El líder de la CATEM ha culpado constantemente a los gobiernos priistas de Durango y Coahuila y a «viejas centrales» de orquestar una «campaña negra» para frenar su avance en una zona de fuerte tradición sindical. Si bien el golpeteo político existe, esta narrativa pierde fuerza cuando la detención de su supuesto exdirigente se realiza a través de un operativo federal (SSPC, Marina, Sedena, FGR), lo que le otorga una severidad y credibilidad que va más allá de un conflicto local.

El Desafío de la Extorsión

El fondo del asunto son las denuncias empresariales en La Laguna. Desde hace meses, cámaras y organismos locales han señalado públicamente que grupos afiliados a la CATEM, bajo la fachada de cuotas sindicales o contratos colectivos de protección, estaban ejerciendo extorsión, cobro de piso y amedrentamiento en sectores como el transporte, la construcción, y el agropecuario.

«El Limones» fue detenido bajo la acusación de ser jefe de plaza y operador financiero del grupo delictivo Los Cabrera (afín al Cártel de Sinaloa). Su doble rol —dirigente sindical y capo regional— ilustra la perversa simbiosis que la CATEM ha permitido, a nivel local, en algunas plazas clave.

El veredicto final es que Pedro Haces ha optado por el control de daños institucional: sacude la cabeza para desmentir el vínculo y se lava las manos, pero la marca queda. La detención de «El Limones» no es solo el arresto de un criminal; es la detención de una narrativa de pureza sindical que a la CATEM le será muy difícil recuperar.

¿Y Ahora Qué?

1. Apego a la 4T: Pese a ser diputado de Morena y aliado de la Cuarta Transformación, Haces ha subrayado que la CATEM es autónoma y no es «brazo obrero de ningún partido». Esta distancia estratégica podría ser un mecanismo de protección ante el escándalo.

2. El Vacío de Liderazgo: El deslinde crea un vacío y una interrogante sobre quién será el próximo cuadro de la CATEM en una región tan caliente y disputada como La Laguna, y qué mecanismos de ‘limpieza’ real implementará la dirigencia nacional para evitar futuras infiltraciones.

3. La Palabra Pendiente: Haces Barba tiene la obligación de ir más allá del comunicado y las fotos borradas. Debe explicar la naturaleza de la relación pasada, y detallar las acciones internas que se tomarán para garantizar que la «A» de Autónoma en su confederación no se confunda con la «A» de Anarquía criminal.

El tiempo dirá si este episodio será un lastre pasajero o una herida abierta en la credibilidad de la que se autodenomina «la Confederación de la Productividad».