
Por Edgar Hernández /Linea Caliente
Desapercibido ante la opinión pública, pero no menos trascendente para el rescate de la democracia robada por Morena, resulta “Somos México” en vías de constituirse como un nuevo partido político que albergue al prototipo de candidato ciudadano para Veracruz en el 2030, Pepe Yunes.
Será un traje a la medida.
“Somos México” suma al arranque, más de 20 mil afiliados y supera los requisitos del INE para ser un nuevo partido político.
A través de sus conspicuos representantes, Carlos Luna y Raúl Atrias Lovillo, ambos prestigiados académicos, hoy exrectores, dan cuenta que el proyecto “ya superó los requisitos establecidos por el Instituto Nacional Electoral (INE) para constituirse como partido político nacional, tras rebasar el número mínimo de asambleas y afiliaciones exigidas por la autoridad electoral”.
Así, en momentos en que la oposición partidaria, hablamos del Veracruz de dos partidos opositores basura -el PRI y el PAN- y uno, Movimiento Ciudadano, que está a la cabeza en la lucha por el Congreso local en 2027 y por la gubernatura en 2030 a pesar de su actual traidor, el dirigente estatal Luis Carbonel, “Somos México” emerge como la tercera vía.
Bajo el lema “Somos MX, la fuerza que nos une”, integrantes de ese colectivo en conferencia encabezada por Arias y Carlos Luna, que fueron destacados participantes de la campaña de Pepe Yunes en 2024, así como representantes estatales de ese movimiento, abrieron la brecha.
Luego de 235 asambleas distritales o estatales en el país se declaran listos, y van al cierre por 265 a 270 asambleas, requisito a nivel nacional
En Veracruz será primero el partido y luego el hombre lo que habrá de marcar la dinámica política en este nuevo esfuerzo por rescatar a Veracruz y al país todo de la caterva de bandoleros que se apropiaron de las instituciones y de la voluntad ciudadana.
En cuanto a afiliaciones el requisito mínimo, según estos acreditados veracruzanos, ronda las 256 mil personas, pero estiman concluir el proceso con alrededor de 330 mil afiliados, lo que —afirmó— les “nos daría un margen suficiente para que el INE no pueda negar el registro”.
Para el caso Veracruz, Luna precisa que se han realizado 15 asambleas estatales, y que la número 16 está programada en el municipio de Alamo Temapache. “con lo cual, hasta ahora, la entidad registra cerca de 20 mil afiliaciones”.
Entre los municipios donde ya se llevaron a cabo asambleas se encuentran Martínez de la Torre, Jilotepec, Cosamaloapan, Emiliano Zapata, Cosoleacaque, Coatzacoalcos, Papantla, Córdoba, Orizaba, Huatusco y Xalapa, entre otros.
El dictamen oficial del INE en favor de “Somos México” podría emitirse en aproximadamente dos meses.
Luego vendrá la organización interna como instituto político y los preparativos para la tarea más importante, la sucesión gubernamental.
Antes el 2027, trampolín para el 2030, en la cual se pretende que el «proyecto» juegue por una diputación local, uninominal, arrasaría.
La esencia de todo este andamiaje partidista la sustenta no solo la calidad y respeto de sus representantes, sino las amargas experiencias alcanzadas a partir del arribo de los morenos en 2018.
Por la vía de la trampa, el relleno de urnas, el juego del algoritmo, los ríos de dinero, los programas sociales con fines electorales y las alianzas con los carteles se sucedió una victoria fraudulenta y la llegada de gente de baja estofa como el atarantado Cuitláhuac García que llevó a Veracruz a una infame pobreza.
Hubo que esperar hasta 2024, en donde el campo era fértil para la alternancia tras la nominación de una zacatecana que desconocía Veracruz, a su gente y con una reprobable fama por la institucionalización del Huachicol Fiscal y la tragedia de Dos Bocas, así como la venta de medicinas de la familia.
Pero no, vino la magia.
Nahle se llevó más votos en 2024 que López Obrador aquel 2018 donde le invirtieron en serio.
Sin hacer campaña y advirtiendo con sorna la de Zacatecas, en el marco de los célebres debates, ese “voy a ganar por más de 32 puntos” significó que todo estaba cuadrado para la victoria electoral se diera fuera de las urnas.
Nadie chistó, la aplanadora morena dejó en shock a todo mundo, el pueblo bueno creyó en la lucha democrática propuesta por Morena, pero todo salió al revés.
Hoy, sin embargo, serán los veracruzanos a través de un partido ciudadano los que salgan a defender el respeto al sufragio, a contar y contar bien para no permitir otro asesinato a la democracia.
Bien por “Somos México”, mejor por la apuesta en favor de quien sí rescatará a Veracruz a partir de 2030.
Tiempo al tiempo.
