30 de noviembre de 2025

Por Silvia Núñez Hernández

México está en una espiral de violencia, impunidad y descomposición institucional tan profunda que cualquier intento del régimen por fabricar normalidad se rompe en segundos. En ese contexto, la coronación de Fátima Bosch como Miss Universo no es simplemente un certamen internacional ni un triunfo estético: es el distractor perfecto construido desde las redes del poder, impulsado por vínculos políticos y económicos, y colocado estratégicamente para encubrir un país que se desangra. La corona llegó exactamente cuando más la necesitaba el aparato propagandístico de Claudia Sheinbaum, en uno de los momentos más oscuros de su presidencia espuria.

La sociedad mexicana está sometida a una secuencia de golpes:
– Asesinato de figuras políticas y líderes comunitarios.
– Fabricación de delitos contra jóvenes para controlar la protesta.
– Una guerra abierta contra agricultores y transportistas que hoy pelean por sobrevivir.
– Un Veracruz convertido en zona de ejecución, donde el exalcalde Juan Carlos Mezhua recibió 25 balazos mientras la presidenta realizaba una visita política.

Ese es el contexto real. A partir de él debe entenderse esta corona.

La estructura económica: el contrato de PEMEX que conecta todo

En 2023, Petróleos Mexicanos adjudicó el contrato 640853806, por 745.6 millones de pesos, a un consorcio encabezado por Soluciones Gasíferas del Sur S.A. de C.V., propiedad del empresario Raúl Rocha Cantú. Este dato es incuestionable. Meses después, Rocha se convertiría en copropietario de la Miss Universe Organization, con influencia directa sobre los criterios del certamen.

Mientras esto ocurría, Bernardo Bosch Hernández, padre de Fátima Bosch, se desempeñaba como funcionario de PEMEX con décadas de trayectoria en áreas de enlace y operación institucional. No participó formalmente en la adjudicación, pero formaba parte del ecosistema técnico, político y administrativo que permite la operación interna de la empresa petrolera.

Aquí inicia la pregunta clave:
– ¿Puede un empresario beneficiado con dinero público tener incentivos para pagar favores políticos o mantener relaciones estratégicas con quienes representan al partido gobernante?
La respuesta es evidente: sí.

En el mundo de los contratos petroleros, las relaciones se cuidan, se prolongan y se pagan.

La familia Bosch: una red que alimenta al partido en el poder

El vínculo entre la ganadora del certamen y Morena no es una invención: es una red.

– Su padre, funcionario de PEMEX, institución hoy controlada por el régimen.
– Su tía, Mónica Fernández Balboa, senadora de Morena y figura interna del partido.
– Su hermano, asesor legislativo de una senadora morenista.

Este no es un entorno neutral. Es una familia conectada al partido político que controla la administración federal, que tiene acceso a contratos públicos y que hoy necesita desesperadamente construir historias positivas en medio del colapso.

El triunfo de Fátima Bosch conviene al partido y a quienes orbitan dentro de su estructura.

El dueño del certamen: un empresario que necesita seguir entrando a PEMEX

Raúl Rocha Cantú no se convirtió en copropietario de Miss Universe por casualidad. Los certámenes de belleza son negocios multimillonarios donde:

– Se negocia imagen.
– Se negocia reputación.
– Se negocia acceso a gobiernos.
– Se negocia permanencia en mercados emergentes.

Un empresario que ya consiguió un contrato petrolero de alto perfil tiene motivos de sobra para:

– Agradar al régimen.
– Fortalecer relaciones.
– Evitar rupturas con el poder.
– Mantener puertas abiertas en futuras adjudicaciones.

Un jurado del certamen incluso denunció recibir presiones para favorecer a México.
No se necesita demostrar manipulación absoluta para entender que el ecosistema está contaminado de intereses alineados.

El gobierno necesita circo mientras el país se hunde

Mientras la corona brillaba en redes, México vivía su semana más violenta y políticamente explosiva del otoño:

– Asesinato de Carlos Manzo, líder social de Michoacán, parte de una familia que ha denunciado históricamente a grupos criminales y a estructuras de poder vinculadas con la inseguridad regional. Su ejecución reavivó tensiones políticas que el gobierno intentó minimizar.
– Fabricación de delitos contra jóvenes, una táctica clásica de control social que reapareció bajo la administración de Sheinbaum, demostrando un Estado desesperado por inhibir la protesta.
– Crisis con agricultores y transportistas, quienes llevan meses denunciando abandono, ruina económica, asfixia regulatoria y violencia institucional.

– Asesinato de Juan Carlos Mezhua, exalcalde de Zongolica, ejecutado con 25 balazos justo mientras la presidenta estaba en Veracruz. Un mensaje de poder criminal y de absoluta ausencia del Estado.

En cualquier democracia real, estos eventos serían suficientes para paralizar al gabinete y exigir respuestas.
Aquí, el régimen optó por inundar los medios con coronas, lentejuelas y discursos de “orgullo nacional”.

El contraste es obsceno.

La corona como herramienta: un dispositivo de distracción política

La estrategia es burda pero funcional:

– Se instala una narrativa luminosa.
– Se reproducen mensajes nacionalistas superficiales.
– Se desvía la conversación pública.
– Se minimiza la violencia política.
– Se oculta la incapacidad del Estado para gobernar.

Es el mismo patrón de todos los gobiernos débiles:
cuando no puedes controlar la realidad, controlas la percepción.

Y Miss Universo es un mecanismo perfecto para eso: barato, emocional, aspiracional y polémico justo en la dosis correcta para reventar cualquier agenda incómoda.

Línea de tiempo: cómo se construye una corona política

2023
– PEMEX asigna un contrato de 745.6 millones a la empresa de Raúl Rocha Cantú.
– Bernardo Bosch Hernández opera como funcionario dentro de PEMEX.
– La familia Bosch mantiene posiciones internas dentro de Morena.

2024
– Rocha adquiere el 50% de la Miss Universe Organization.
– Morena consolida vínculos con grupos empresariales y prepara transición política.

2025 (septiembre)
– Fátima Bosch es coronada Miss México.
– Comienzan fricciones internas dentro del certamen.
– Circulan reportes de presiones, tratos diferenciados y tensiones operativas.

2025 (noviembre, antes del certamen)
– Se intensifica la violencia política en el país.
– Carlos Manzo es asesinado en Michoacán.
– Agricultores y transportistas entran en crisis nacional.
– Jóvenes son detenidos y acusados falsamente en varios estados.

21 de noviembre de 2025
– Fátima Bosch es coronada Miss Universo.
– El asesinato de Juan Carlos Mezhua ocurre mientras Sheinbaum está en Veracruz.

22–23 de noviembre de 2025
– El gobierno federal gira toda la conversación mediática hacia la corona.
– PEMEX publica aclaraciones defensivas.
– La violencia continúa sin respuesta institucional.

La corona no fue casualidad; fue conveniencia

Nadie está diciendo que la corona se compró. Se está diciendo algo más profundo y más grave:

– El ecosistema político, económico y familiar detrás de este triunfo conviene perfectamente al régimen.
– La narrativa construida por el Gobierno sirve para tapar una crisis de legitimidad y violencia.
– La coronación de Fátima Bosch es funcional, oportuna y políticamente rentable para quienes hoy intentan sostener un país en ruinas.

El verdadero problema no es la joven.

El verdadero problema es el sistema de poder que se sostiene en espectáculos mientras deja que la nación se desangre.

Eso, en México, ya es imperdonable.