6 de febrero de 2026

Alerta en materia de derechos humanos, seguridad y calidad democrática

Por Rebeca Solano

México proyecta al exterior una imagen de liderazgo regional y estabilidad macroeconómica, pero distintos informes internacionales advierten señales de alerta en materia de derechos humanos, seguridad y calidad democrática.

Organizaciones como Amnistía Internacional han señalado que la militarización de la seguridad pública no ha reducido la violencia y, por el contrario, ha derivado en detenciones arbitrarias, tortura y presuntas ejecuciones extrajudiciales. El informe sostiene que mantener un enfoque predominantemente militar sin controles civiles efectivos agrava el problema, especialmente en estados como Sinaloa, donde —según cifras citadas— los homicidios pasaron de 478 en 2022 a 1,663 en 2025, además de aumentos significativos en feminicidios y desapariciones.

Por su parte, Human Rights Watch (HRW) incluyó a México entre los países con mayores retrocesos democráticos, al advertir una erosión de contrapesos institucionales, el fortalecimiento de la prisión preventiva oficiosa y cuestionamientos a la independencia judicial. La organización también expresó preocupación por la crisis de desapariciones forzadas, que supera los 133 mil casos, así como por la persistencia de la impunidad.

Durante la presentación del informe, la directora para las Américas de HRW, Juanita Goebertus, habló de una “contradicción clara” entre el discurso internacional del gobierno y la realidad interna marcada por violencia. En ese mismo análisis, la politóloga Denise Dresser subrayó que es la primera vez que México aparece en la categoría de mayor erosión democrática dentro de estos reportes.

Otro indicador relevante es la confianza social. Según el Global Attitudes Survey 2025 del Pew Research Center, 82% de los mexicanos considera que la mayoría de las personas no es confiable, colocándolo entre los niveles más bajos del mundo. Especialistas señalan que esta percepción impacta directamente en la cooperación cívica, la legitimidad institucional y el desarrollo económico.

De cara al Mundial de Futbol que tendrá sedes en México, HRW anticipa que la atención internacional no solo se centrará en el evento deportivo, sino también en la situación de derechos humanos y seguridad en las regiones anfitrionas, donde persisten hallazgos de fosas clandestinas y altos índices de desaparición.