
Excandidato presidencial Ricardo Anaya
Por Rebeca Solano
El excandidato presidencial Ricardo Anaya lanzó un duro mensaje contra el gobierno federal, al que acusó de autoritarismo, corrupción y de buscar el control absoluto del país, utilizando temas como el agua y la tierra como pretexto.
En su pronunciamiento, Anaya advirtió que “hoy es el agua, mañana la tierra y después nuestros hogares”, al señalar que las decisiones oficiales responden a un discurso de odio y desprecio hacia la propiedad privada, más que a una verdadera solución de los problemas estructurales.
El panista afirmó que millones de mexicanos tienen la capacidad y la obligación de frenar estos abusos, y minimizó al grupo en el poder al describirlo como “un puñado de porros mareados de poder”.
“Vamos por ellos”, expresó.
Crítica al discurso contra los “acaparadores”
Anaya cuestionó el discurso oficial sobre los acaparadores de agua, y planteó interrogantes sobre dónde está la frontera entre ser ‘pueblo bueno’ y ser señalado como acaparador. Advirtió que el mismo criterio podría extenderse a la tierra, las viviendas, los vehículos o incluso las cuentas bancarias, como —dijo— ocurre en regímenes autoritarios como Cuba.
Según Anaya, el objetivo real no es resolver la crisis hídrica, sino imponer control político, especialmente sobre el sector campesino. Aseguró que el gobierno no ha destinado recursos reales para atender el problema, al señalar que el 50% del agua se pierde por fugas, y que no hay inversión suficiente en tecnificación del riego, pese a que millones de hectáreas dependen de este sistema.
“No les interesa el agua, les interesa el control”, sostuvo, al acusar que se busca mantener a los campesinos sometidos.
Finalmente, Anaya recalcó que cada vez son más los ciudadanos que no están dispuestos a aceptar pasivamente estas políticas, y afirmó que habrá resistencia frente a cualquier intento de vulnerar libertades y la propiedad privada.
