
Javier Duarte: delitos sentenciados y acusaciones pendientes
Por Rebeca Solano
El exgobernador de Veracruz, Javier Duarte de Ochoa, ha enfrentado múltiples procesos judiciales desde su detención en 2017 en Guatemala y su posterior extradición a México. A casi una década de haber dejado el cargo, algunos delitos ya fueron sancionados, mientras que otros señalamientos continúan en el terreno de las investigaciones o denuncias públicas.
Delitos por los que fue sentenciado
En 2018, Duarte fue condenado por los delitos de:
- Asociación delictuosa.
- Operaciones con recursos de procedencia ilícita (lavado de dinero).
La sentencia impuesta fue de nueve años de prisión, además de una multa económica y el decomiso de diversos bienes. El exmandatario se declaró culpable como parte de un procedimiento abreviado ante un juez federal.
Acusaciones y procesos adicionales
Además de la condena federal, Duarte ha enfrentado otras imputaciones, entre ellas:
- Desvío de recursos públicos durante su administración (2010-2016).
- Presuntas irregularidades en el manejo de fondos destinados a salud, educación y programas sociales.
- Señalamientos por el presunto uso de empresas fantasma para triangular recursos.
En el ámbito estatal, la Fiscalía de Veracruz promovió acusaciones por abuso de autoridad, incumplimiento del deber legal y tráfico de influencias, aunque algunos procesos fueron desestimados o modificados por jueces debido a fallas en la integración de carpetas de investigación.
Contexto político y financiero
Durante su gobierno, Veracruz enfrentó una severa crisis financiera, con retrasos en pagos a proveedores, universidades y pensionados. Diversos informes oficiales documentaron quebrantos millonarios en las finanzas estatales, lo que derivó en múltiples denuncias penales.
Si bien Duarte ya cumple sentencia por los delitos federales aceptados, otros señalamientos continúan bajo revisión o quedaron sin resolución definitiva, en medio de cuestionamientos sobre la recuperación total de los recursos desviados.
El caso del exgobernador se mantiene como uno de los más emblemáticos en materia de corrupción política en México en la última década.
