26 de febrero de 2026

CANACINTRA

Por Rebeca Solano

La Cámara Nacional de la Industria de Transformación (CANACINTRA) manifestó su profunda preocupación por la aprobación de la reforma constitucional que establece la reducción gradual de la jornada laboral a 40 horas semanales en México, al considerar que se trata de una decisión de alto impacto estructural para el aparato productivo nacional.

En un posicionamiento conjunto, las cámaras empresariales del país reconocieron la importancia de mejorar la calidad de vida de las y los trabajadores, pero advirtieron que la reforma carece de un diseño integral que contemple la realidad operativa de las empresas, la heterogeneidad sectorial y el actual entorno de desaceleración económica.

El organismo industrial señaló que el proceso legislativo derivará en una reorganización profunda de turnos, procesos productivos y estructuras de costos, lo que podría generar presiones adicionales sobre la competitividad nacional, particularmente en sectores intensivos en mano de obra y en las micro, pequeñas y medianas empresas (MiPyMEs).

“La CANACINTRA sostiene que cualquier reforma laboral debe basarse en un principio de corresponsabilidad entre Estado, trabajadores y empresas, evitando trasladar de manera unilateral los costos de transición al sector productivo”, indicó el organismo.

Entre las propuestas planteadas por el sector industrial destacan:

  • Diseñar incentivos fiscales temporales para facilitar la transición.
  • Establecer esquemas de flexibilidad sectorial y gradualidad diferenciada.
  • Impulsar programas nacionales de productividad, capacitación y digitalización.
  • Reducir cargas regulatorias y costos de cumplimiento.
  • Fortalecer políticas de formalización laboral.

Finalmente, la CANACINTRA exhortó a las autoridades a abrir un proceso de revisión técnica permanente que permita evaluar el impacto real de la reforma y realizar ajustes regulatorios oportunos, con el fin de evitar efectos adversos sobre el empleo, la inversión y el crecimiento económico.