
SAT
Por Redacción
Una reforma fiscal impulsada por el Servicio de Administración Tributaria (SAT) encendió alertas en el sector asegurador y entre especialistas, al advertirse que los costos de los seguros podrían aumentar hasta 20 por ciento o más a partir de este año, impacto que recaerá directamente en familias y empresas.
De acuerdo con expertos y asesores del sector, el incremento se debe a que, con la nueva Ley de Ingresos 2026, las aseguradoras ya no podrán acreditar el IVA de reparaciones e indemnizaciones de sus clientes, lo que convierte ese impuesto en un costo directo que será trasladado a las pólizas.
REFORMA publicó en noviembre que el SAT acusó a algunas aseguradoras de deducir indebidamente el IVA de gastos asociados a siniestros como si fueran propios. Con el nuevo marco legal, ese IVA deja de ser acreditable, elevando el costo de la siniestralidad.
Un documento interno de una aseguradora, al que tuvo acceso REFORMA, explica el impacto de la medida:
“Un gasto médico de 100 pesos factura un IVA de 16 pesos; ese IVA ahora se convierte en un gasto que no se recupera y forma parte del costo total del siniestro, que pasa a ser de 116 pesos”.
Agentes de seguros confirmaron que las empresas comenzarán a notificar los incrementos a sus clientes durante enero, con aumentos que varían según edad, historial de siniestros e inflación médica.
“Para algunos clientes el aumento es de 22 por ciento; en promedio ronda el 17 por ciento, y para personas mayores de 60 años va del 17 al 24 por ciento”, explicó un agente consultado.
El fiscalista Juan Carlos Pérez Góngora, del Despacho Pérez Góngora y Asociados, advirtió que se trata de una reforma injusta.
“Las aseguradoras van a repercutir el costo al ciudadano. Los seguros deberían manejarse sin IVA, con tasa cero, sobre todo en un sistema donde el Estado no puede garantizar servicios médicos suficientes”, sostuvo.
Otro asesor de seguros exigió transparencia en el destino del IVA adicional que ahora recaudará el Gobierno.
“Ese dinero debería destinarse al sistema de salud pública y vigilarse su uso, especialmente para quienes no pueden pagar un seguro privado”, señaló.
De acuerdo con la Asociación Mexicana de Instituciones de Seguros (AMIS), el 40.6 por ciento de las primas corresponde a seguros de vida, seguido por autos con 20.1 por ciento. Hasta septiembre de 2025, la industria aseguradora en México registró un crecimiento real de 8 por ciento respecto al mismo periodo de 2024.
Especialistas coinciden en que la medida fiscal encarece la protección de la salud, la vida y el patrimonio, en un contexto donde los riesgos de enfermedad, fallecimiento y robo han aumentado, dejando a los ciudadanos con mayores costos y menor protección.
