
40 cuerpos hallados en 2026
Por Rebeca Solano
De enero de 2026 a la fecha, colectivos de madres buscadoras han localizado más de 40 cuerpos en distintas entidades del país, sin contar restos humanos aún sin identificar o fosas que continúan en proceso de intervención.
Los hallazgos no han derivado de operativos oficiales de gran escala, sino del trabajo de colectivos ciudadanos que mantienen búsquedas independientes en varios estados.
Hallazgos por entidad
De acuerdo con datos difundidos por los propios colectivos:
- Jalisco: al menos 22 cuerpos y múltiples restos encontrados entre enero y marzo.
- Guanajuato: 6 cuerpos localizados en una sola jornada.
- Sinaloa: 10 mineros sin vida hallados en fosas, además de 5 cuerpos adicionales en el mismo sitio.
- Sonora: 3 osamentas humanas en zonas previamente intervenidas.
- Baja California Sur: 5 fosas detectadas en un predio, sin número confirmado de víctimas.
- Coahuila: regiones con cientos de miles de fragmentos óseos, consideradas por colectivos como posibles sitios de exterminio.
Con estos casos confirmados, la cifra supera los 40 cuerpos en lo que va de 2026, sin incluir restos pendientes de identificación.
Postura de la ONU y respuesta del gobierno
En este contexto, un comité de la ONU señaló recientemente que en México existen indicios de desapariciones generalizadas y sistemáticas, que podrían constituir crímenes de lesa humanidad, y planteó la posibilidad de llevar el tema ante la Asamblea General.
Desde el gobierno de Claudia Sheinbaum se rechazaron dichas conclusiones, al afirmar que no se trata de una política de Estado, sino de hechos vinculados al crimen organizado, y se consideró que el comité internacional “se extralimitó” en su análisis.
Cifras nacionales
Actualmente, México acumula más de 133 mil personas desaparecidas y alrededor de 72 mil restos humanos sin identificar, de acuerdo con registros oficiales y reportes de colectivos.
Mientras continúa el debate sobre la calificación jurídica del fenómeno, cada semana se reportan nuevos hallazgos de fosas clandestinas en distintas regiones del país, lo que mantiene la crisis de desapariciones como uno de los principales desafíos en materia de derechos humanos.
