
Controladores aéreos anuncian protesta en CDMX por salarios y falta de personal
Por Rebeca Solano
Los controladores de tránsito aéreo se manifestarán el próximo miércoles 3 de diciembre en la Ciudad de México, luego de que la Secretaría de Hacienda rechazara sus solicitudes de ajustes salariales y mejoras en sus condiciones laborales.
El llamado fue realizado por José Covarrubias, secretario general del Sindicato Nacional de Controladores de Tránsito Aéreo (Sinacta), quien convocó a concentrarse “a la mayor cantidad de controladores” ante la falta de atención oficial.
Covarrubias afirmó que Hacienda mantiene una “negativa rotunda y sin fundamento” para actualizar salarios, prestaciones y para autorizar la contratación de 500 plazas urgentes, necesarias para evitar una mayor sobrecarga operativa.
“Confirmamos la decisión de concentrarnos en la Ciudad de México para hacer escuchar nuestras peticiones y su plena justificación”, señaló en un video enviado al gremio.
Demandas principales del gremio
Los controladores aéreos denuncian que, en los últimos siete años:
- Sus salarios y prestaciones han perdido poder adquisitivo.
- Existen retrasos constantes en el pago de nóminas.
- No se han actualizado prestaciones clave.
- El país opera con un déficit de 500 controladores, lo que incrementa el riesgo y la carga laboral.
- La infraestructura del sistema de control aéreo se encuentra rezagada y sin modernización.
Aunque la ley mexicana prohíbe que los controladores estallen en huelga —pues se consideraría un delito por tratarse de un servicio esencial—, el gremio mantiene sus operaciones bajo protesta.
Crisis presupuestal en Seneam
El problema se agravó después de que los Servicios a la Navegación en el Espacio Aéreo Mexicano (Seneam) se quedaran sin recursos para cubrir las nóminas, lo que obligó a la dependencia a solicitar una ampliación presupuestal de 259 millones de pesos para asegurar el pago de sueldos correspondientes a la semana 21.
La manifestación del 3 de diciembre será la más grande convocada por el gremio en años y busca presionar al Gobierno federal para atender una crisis laboral y operativa que, según los controladores, pone en riesgo la seguridad del sistema aeronáutico nacional.
