18 de marzo de 2026

Presidente de Estados Unidos, Donald Trump

Por Rebeca Solano

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, lanzó una nueva ofensiva contra la prensa al acusar a periodistas de “corrupción”, “criminales” y “antipatriotas”, además de sugerir que algunos podrían ser investigados por “traición”.

El mandatario también instó a autoridades regulatorias a revisar las licencias de medios de comunicación, lo que ha generado preocupación por posibles actos de censura.

La polémica se intensificó luego de que el presidente de la Comisión Federal de Comunicaciones (FCC), Brendan Carr, advirtiera que las cadenas que difundan “fake news” podrían perder sus licencias.

“Estoy encantado de ver que se revisen las licencias de estas organizaciones corruptas y antipatrióticas”, expresó Trump.

Además, la Casa Blanca ha tomado medidas como restringir el acceso de periodistas a eventos oficiales y limitar la cobertura de ciertos fotoperiodistas por publicar imágenes consideradas “negativas”.

Las declaraciones han provocado reacciones en el ámbito político. La senadora Elizabeth Warren calificó el discurso como “propio de un guion autoritario”, mientras que incluso legisladores conservadores defendieron la Primera Enmienda, que garantiza la libertad de expresión.

Especialistas advierten que la estrategia del gobierno incluye presión legal, intimidación y el uso de regulaciones para influir en las líneas editoriales, así como el uso de relaciones con empresarios del sector mediático.

Entre los casos señalados, se menciona la compra de CBS por empresarios cercanos al mandatario, así como cambios editoriales en medios como The Washington Post, cuyo propietario Jeff Bezos ha sido señalado por moderar críticas al gobierno.

Analistas y organizaciones civiles han alertado que estas acciones podrían debilitar la libertad de prensa en Estados Unidos, al intentar convertir a los medios en voceros oficiales bajo presión política y económica.

“Cuando el gobierno exige que la prensa se vuelva vocero estatal bajo amenaza, algo está muy mal”, advirtió el especialista legal Will Creeley.

El contexto se da en medio de tensiones internacionales y conflictos internos, lo que, según expertos, ha intensificado los ataques del gobierno contra medios críticos.