
Delitos no se denuncian o quedan impunes
Por Rebeca Solano
El centro de análisis México Evalúa reveló que en el país el 99.23% de los delitos no se denuncian o quedan impunes, lo que evidencia una profunda crisis en el sistema de justicia penal.
De acuerdo con el estudio “Radiografía de la Impunidad en México 2024”, el 93% de los delitos no se denuncian, una de las cifras más altas a nivel mundial. Del reducido porcentaje que sí se reporta, solo el 10.58% logra resolverse.
Esto significa que apenas el 0.77% del total de delitos cometidos en México se resuelven, lo que refleja la limitada capacidad institucional para investigar y sancionar.
La coordinadora del programa de justicia del organismo, Susana Camacho, señaló que incluso entre los delitos denunciados, el índice de impunidad alcanza el 89.42%.
El informe también identifica a los estados con mayor impunidad en delitos denunciados: Jalisco (97.80%), Morelos (97.61%), Guerrero (96.59%), Estado de México (96.03%) y Ciudad de México (96.01%).
En contraste, las entidades con menor impunidad son Michoacán (67.68%), Nayarit (73.07%), Yucatán (74.23%), Puebla (75.81%) y Tlaxcala (85.56%), donde se registra mayor uso de mecanismos alternativos de solución de conflictos.
Otro dato relevante es que solo el 25.9% de las llamadas de emergencia se traducen en denuncias formales, lo que refleja la desconfianza ciudadana hacia las autoridades.
Entre las principales razones para no denunciar, destacan la desconfianza en las instituciones, el tiempo que implican los trámites y el miedo a represalias.
El estudio, basado en datos del Inegi entre 2019 y 2024, señala que la impunidad responde a la incapacidad del Estado para investigar, procesar y sancionar delitos de manera efectiva.
Además, advierte que la cifra negra de delitos en México (93%) es superior a la de países como Colombia (77%) y Estados Unidos (52%).
Ante este panorama, México Evalúa recomendó facilitar la denuncia, fortalecer las fiscalías, reducir la revictimización y mejorar la transparencia, así como ampliar el uso de soluciones no punitivas.
El organismo concluyó que la impunidad sigue siendo la principal debilidad del sistema de justicia en México, lo que impacta directamente en la confianza ciudadana y el acceso a la justicia.
