
Presunto fraude en contratos de SEDENA sacude a empresa suiza
Por Rebeca Solano
La empresa suiza Ruag AG, proveedora estratégica de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), se encuentra bajo investigación en Suiza por un presunto fraude relacionado con contratos de mantenimiento de los aviones caza F-5 de la Fuerza Aérea Mexicana.
De acuerdo con el medio suizo Nau.ch, el caso gira en torno a un socio comercial mexicano que habría manipulado los valores declarados de mercancías y trámites aduaneros, inflando artificialmente los precios para obtener devoluciones indebidas del IVA, lo que podría haber generado pérdidas millonarias.
¿Cómo operaba el presunto esquema?
Según el reporte, el intermediario tenía acceso a información sensible sobre el valor de piezas, procesos aduaneros y cálculo de impuestos. La presunta maniobra consistía en:
Aumentar artificialmente el valor de exportaciones hacia México.
Aplicar el IVA sobre montos inflados para generar devoluciones mayores.
Cobrar comisiones elevadas y facturar servicios de consultoría y traducción con un volumen desproporcionado de horas.
Ruag, que controla una parte relevante del mercado global de soporte técnico para los aviones F-5, habría incumplido un contrato con la Sedena derivado de esta situación. La compañía rompió relaciones con el socio mexicano y ordenó una investigación forense interna por instrucción de su consejo de administración.
Hasta el momento, no se ha confirmado si habrá una denuncia formal en México.
Una flota con más de cuatro décadas
En 1982, la Sedena adquirió 12 aviones Northrop F-5E Tiger II, aeronaves que ya entonces no eran consideradas de última generación en Estados Unidos. Con el paso de los años, el mantenimiento y la obtención de refacciones se han vuelto cada vez más costosos y complejos.
A mediados de 2025, la Sedena aún mantenía nueve aeronaves en su flota operativa para tareas de aseguramiento.
El caso ha generado amplia cobertura en Suiza y vuelve a colocar a Ruag AG bajo escrutinio por deficiencias en sus mecanismos de control interno y supervisión de intermediarios en operaciones internacionales sensibles, mientras en México crecen los cuestionamientos sobre la vigilancia de contratos estratégicos en el sector defensa.
