19 de marzo de 2026

Meloni enfrenta presión política en Italia por guerra con Irán y su relación con Trump

Por Rebeca Solano

La primera ministra de Italia, Giorgia Meloni, atraviesa un momento político complejo ante el impacto de la guerra entre Estados Unidos e Irán, que ha generado tensiones económicas y críticas internas en su país.

La relación cercana que Meloni construyó con el expresidente Donald Trump, basada en posturas comunes contra la migración y las ideologías “woke”, hoy se ha convertido en un factor de desgaste político, especialmente en medio de un referéndum clave sobre una reforma judicial.

Críticos señalan que la mandataria no ha tenido influencia visible sobre las decisiones de Washington, particularmente tras los ataques contra Irán, los cuales se realizaron sin consultar a Italia, lo que debilitó su imagen como puente entre Europa y Estados Unidos.

En el plano interno, la oposición ha ganado terreno y advierte que la consulta sobre la reforma judicial —que busca separar funciones entre fiscales y jueces— se ha convertido en un plebiscito sobre el liderazgo de Meloni.

Ante el conflicto, la primera ministra ha adoptado una postura ambigua, evitando condenar directamente a Estados Unidos, mientras intenta equilibrar la relación con aliados internacionales y la opinión pública italiana, mayoritariamente en contra de la guerra.

Aunque su gobierno ha desplegado apoyo defensivo a aliados europeos y del Golfo, Meloni ha reiterado que Italia no participará directamente en el conflicto.

Encuestas reflejan que dos tercios de los italianos rechazan los ataques a Irán, lo que incrementa la presión sobre su administración en un contexto donde también se aproximan elecciones parlamentarias.

A pesar de mantener niveles de aprobación cercanos al 44%, analistas advierten que una prolongación del conflicto o un impacto económico mayor podría debilitar significativamente su posición política en los próximos meses.