17 de marzo de 2026

México, entre los países más violentos

Por Rebeca Solano

De acuerdo con el índice de conflictos de la ACLED (Armed Conflict Location & Event Data), México es el país más peligroso del mundo entre aquellos que no tienen un conflicto armado declarado, debido a los altos niveles de violencia criminal.

Así lo advirtió Sandra Pellegrini, analista senior para América Latina de la organización, quien detalló en entrevista que México ocupa el cuarto lugar en el índice global de conflictos, solo por debajo de Gaza, Siria y Myanmar, países que enfrentan guerras abiertas o crisis humanitarias.

La especialista explicó que uno de los principales factores es la violencia criminal y su impacto en la población civil, además de la alta fragmentación de los grupos armados, lo que dificulta cualquier estrategia de reducción de la violencia.

“México destaca por la letalidad de la violencia y el riesgo que representa para los civiles”, señaló Pellegrini, al precisar que el análisis considera variables como número de actores armados, intensidad de los enfrentamientos y expansión territorial del conflicto.

Uno de los elementos clave es la fragmentación de los cárteles, ya que en las últimas décadas grandes organizaciones se han dividido en múltiples grupos más pequeños, generando disputas constantes por territorios y recursos, lo que incrementa los niveles de violencia.

La analista advirtió que el país enfrenta una reconfiguración del mapa criminal, especialmente tras cambios en liderazgos de grupos como el Cártel de Sinaloa y el Cártel Jalisco Nueva Generación, lo que podría detonar nuevos focos de violencia en distintas regiones.

Entre las zonas de riesgo mencionó Tierra Caliente, en Michoacán y Guerrero, así como Guanajuato y la frontera norte, donde existen disputas activas entre organizaciones criminales.

Además, destacó que la violencia política se concentra principalmente a nivel local, donde más del 80% de los ataques contra candidatos y funcionarios ocurre en el ámbito municipal, debido al control que estos ejercen sobre policías, recursos y permisos.

Finalmente, señaló que la influencia de Estados Unidos también ha sido determinante, ya que se ha observado un incremento en operativos de seguridad, inteligencia y destrucción de laboratorios, principalmente en la zona fronteriza.

El informe concluye que, aunque México no vive una guerra formal, la magnitud, organización y letalidad de la violencia lo colocan entre los escenarios más críticos a nivel mundial.