27 de febrero de 2026

Sedena y Marina: enroques

Por Rebeca Solano

En medio de los relevos de poder en la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) y la Secretaría de Marina (Semar), se desplegó de manera paralela una campaña de relaciones públicas para posicionar al general secretario Ricardo Trevilla como “el amigo de Washington”, en un contexto marcado por la creciente desconfianza del gobierno de Estados Unidos hacia el Ejército mexicano.

De acuerdo con analistas en materia de seguridad y fuentes diplomáticas, los enroques en las cúpulas militares no sólo responden a ajustes internos, sino a la necesidad de reconstruir canales de interlocución con Washington, particularmente en temas sensibles como combate al narcotráfico, migración y seguridad regional.

La narrativa impulsada en círculos políticos y mediáticos busca presentar a Trevilla como un perfil confiable y pragmático ante Estados Unidos, luego de que diversas agencias estadounidenses expresaran reservas sobre la actuación del Ejército mexicano, señalando falta de cooperación, opacidad y presuntos vínculos con estructuras criminales en distintas regiones del país.

En este escenario, la Marina aparece como un contrapeso estratégico, al mantener mayores niveles de confianza y coordinación con autoridades estadounidenses, lo que habría influido en los movimientos internos y redistribución de poder dentro de las Fuerzas Armadas.

El reacomodo en Sedena y Semar ocurre en un momento clave para la relación bilateral México-Estados Unidos, donde la presión de Washington se ha intensificado para exigir resultados concretos en seguridad, mientras el gobierno mexicano intenta reconfigurar su imagen institucional frente a su principal socio comercial y político.