
Ultimátum de Trump pone a México al límite
Por Rebeca Solano
Una filtración proveniente de medios estadounidenses encendió las alertas en Palacio Nacional: la reciente llamada entre Donald Trump y Claudia Sheinbaum no habría sido un diálogo diplomático, sino una advertencia directa de alto nivel geopolítico.
De acuerdo con estas versiones, Washington considera insuficientes las entregas realizadas por México, entre ellas la de Ismael “El Mayo” Zambada y decenas de capos de alto perfil. La exigencia habría escalado a otro nivel: Estados Unidos ya no busca solo narcotraficantes, sino políticos señalados por permitir o proteger al crimen organizado.
“Falta algo”, habría dicho Trump, una frase que —según las filtraciones— heló al círculo cercano del poder en México. Ese “algo” no sería un líder criminal, sino figuras políticas de primer nivel, incluidos exfuncionarios y presuntos narcopolíticos.
La encrucijada de Sheinbaum
Las versiones colocan a la presidenta ante una decisión histórica y de alto riesgo:
Proteger a Andrés Manuel López Obrador y a figuras clave de la 4T
Consecuencia: ruptura total con Washington, sanciones económicas severas, presión militar y un escenario de confrontación directa.
Permitir que la justicia estadounidense actúe contra exfuncionarios y líderes políticos
Consecuencia: colapso interno del movimiento, fractura del partido en el poder y una traición política sin precedentes, pero con la posibilidad de evitar un conflicto mayor con Estados Unidos.
Presión máxima
Según las filtraciones, Trump ya no aceptará gestos simbólicos. Exige “acciones tangibles”, lo que implicaría políticos esposados, extradiciones de alto impacto y juicios en cortes estadounidenses.
El mensaje habría sido claro: o hay cooperación total, o habrá consecuencias económicas y estratégicas inmediatas.
La pregunta central
En los círculos políticos y diplomáticos, la incógnita crece:
¿Está dispuesta Claudia Sheinbaum a sacrificar a su mentor político para evitar una crisis internacional?
¿O México pagará el costo de proteger a su pasado reciente?
El reloj corre y, según estas versiones, la decisión ya no es si habrá un sacrificio, sino quién será la víctima: el proyecto político o el país entero.
