
“Gracias por entregármelo”
Por Redacción
En un país donde la justicia parece inalcanzable, el mensaje de un padre ha conmovido y sacudido a miles de personas en redes sociales. Francisco Díaz, quien buscó durante 22 días a su hijo desaparecido, finalmente lo encontró, pero sin vida, abandonado a un costado de una carretera en el estado de Chihuahua.
La víctima, “Paquito”, de apenas 18 años, había sido reportada como desaparecida, y su caso se sumó a la larga lista de jóvenes ausentes en el país. Sin embargo, lo que generó un profundo impacto social no fue solo el hallazgo, sino el mensaje público que Francisco dirigió a los captores de su hijo.
Lejos de exigir castigo o venganza, el padre escribió palabras que hielan la sangre:
“¡Agradezco enormemente el habérmelo entregado! No como yo anhelaba, pero me lo entregaron. No busco justicia… ahí muere todo”.
El mensaje ha sido interpretado como el reflejo de una sociedad rota, donde un padre se ve obligado a agradecer a criminales por el simple hecho de poder recuperar el cuerpo de su hijo y evitar seguir buscándolo en una fosa clandestina.
Francisco Díaz expresó que ha decidido dejar el juicio en manos de Dios, priorizando el dolor del duelo sobre la lucha por justicia, en un contexto donde tener un cuerpo al cual llorar se ha convertido en un privilegio.
El caso ha reavivado el debate sobre la violencia, la impunidad y el abandono institucional, en un México donde el sufrimiento de las víctimas muchas veces no encuentra respuesta en el Estado.
