
Rubí Patricia Gómez Tagle Robles
Por Rebeca Solano
El colectivo Corazones Unidos por una Misma Causa A.C. confirmó el asesinato de la madre buscadora Rubí Patricia Gómez Tagle Robles, quien fue localizada sin vida el pasado 27 de febrero al interior de un domicilio en Mazatlán, Sinaloa. Su muerte se convirtió en el primer asesinato de una mujer buscadora registrado en México durante 2026.
Rubí Patricia buscaba a su hijo Édgar Daniel López Gómez-Tagle, desaparecido, y formaba parte activa de las jornadas de búsqueda junto con otras familias. Un día antes de su asesinato, el 26 de febrero, el colectivo informó que habían obtenido un resultado positivo durante una búsqueda en la zona de PEMEX Viejo, donde localizaron diversas prendas que podrían estar relacionadas con personas desaparecidas.
De acuerdo con la Fiscalía General del Estado de Sinaloa, el cuerpo de la activista fue hallado con signos de violencia, por lo que el inmueble fue asegurado por elementos de la Policía de Investigación y peritos de Servicios Periciales, quienes iniciaron las diligencias para esclarecer el crimen.
El colectivo informó que, durante una jornada de búsqueda, intentaron comunicarse con Rubí Patricia sin obtener respuesta, por lo que acudieron a su domicilio acompañadas de personal de la Comisión Nacional de Búsqueda, donde finalmente la encontraron sin vida.
En un posicionamiento público, las integrantes del colectivo expresaron su indignación:
«Hoy nos causa rabia, impotencia y tristeza el homicidio de nuestra incansable compañera, quien se suma desgraciadamente a la lista de personas buscadoras privadas de la vida», señalaron.
El asesinato ocurre en medio de la grave crisis de desapariciones que enfrenta México. De acuerdo con el Registro Nacional de Personas Desaparecidas y No Localizadas, al 2 de marzo de 2026 se contabilizan 131 mil 829 personas desaparecidas, de las cuales 28 mil 760 son mujeres. A esta situación se suma una crisis forense con más de 72 mil 100 cuerpos sin identificar y al menos 5 mil 696 fosas clandestinas en el país.
Organizaciones civiles destacan que las madres buscadoras se han convertido en una de las voces más incómodas para el Estado, pues son quienes han visibilizado la magnitud de la crisis de desapariciones en México. En muchos casos, ellas mismas realizan búsquedas en campo, denuncian omisiones de las autoridades y acompañan a otras familias.
El caso de Rubí Patricia se suma a la violencia que enfrentan quienes realizan estas labores. Entre 2011 y mayo de 2025 se documentaron al menos 30 asesinatos de personas buscadoras, de los cuales 16 fueron mujeres, muchas de ellas madres que buscaban a sus hijos desaparecidos.
Diversos colectivos exigieron una investigación inmediata, imparcial y con perspectiva de género, así como medidas de protección para las familias buscadoras, quienes continúan realizando búsquedas pese a los riesgos que enfrentan en distintas regiones del país.
