
Wall Street cae por tensiones en Medio Oriente
Por Rebeca Solano
Los mercados financieros internacionales registraron fuertes caídas este martes luego de una ola de ventas de acciones, mientras los precios del petróleo se dispararon por las tensiones derivadas del conflicto entre Israel, Estados Unidos y Irán.
En Wall Street, el índice S&P 500 cayó 0.9% al cierre de la jornada, aunque durante el día llegó a desplomarse hasta 2.5% ante el temor de que la guerra tenga un impacto mayor en la economía global.
Por su parte, el Dow Jones Industrial Average bajó 403 puntos, equivalente a 0.8%, después de haber perdido más de 1,200 puntos en las primeras horas de la jornada. En tanto, el Nasdaq Composite cerró con una caída cercana al 1%.
Uno de los factores que más preocupa a los inversionistas es el aumento en los precios del petróleo, ya que el barril de crudo Brent crude llegó a superar momentáneamente los 84 dólares, aunque posteriormente cerró en 81.40 dólares, con un alza de 4.7%.
Mientras tanto, el petróleo de referencia estadounidense West Texas Intermediate subió también 4.7% para ubicarse en 74.56 dólares por barril.
Analistas señalan que el encarecimiento del petróleo podría aumentar la inflación global, ya que los combustibles más caros impactan en el transporte, el comercio y los costos de producción de las empresas.
La tensión aumentó después de que Irán atacara la embajada de Estados Unidos en Arabia Saudita, lo que generó preocupación por una posible afectación al suministro mundial de energía, especialmente en el Estrecho de Ormuz, una ruta marítima por donde circula cerca de una quinta parte del petróleo del mundo.
Ante esta situación, el presidente Donald Trump señaló que la Marina estadounidense podría escoltar buques petroleros para garantizar el flujo de energía si fuera necesario.
Las caídas también se reflejaron en otros mercados. En Corea del Sur, el índice Kospi se desplomó 7.2%, mientras que en Japón el Nikkei 225 cayó 3.1%. En Europa, el CAC 40 de Francia perdió 3.5%.
Especialistas advierten que la duración del conflicto en Medio Oriente será clave para determinar el impacto real en los mercados, aunque algunos inversionistas consideran que las bolsas podrían recuperarse si la guerra no se prolonga.
