29 de marzo de 2026

Contrabando de azúcar

Por Rebeca Solano

El sector productor de caña y azúcar en México enfrenta un nuevo impacto ante el creciente contrabando proveniente de Guatemala, que —según datos oficiales y del Grupo Consultor de Mercados Agrícolas (GCMA)— alcanza una brecha de 93.8 por ciento entre lo que el país vecino reporta como exportaciones y lo que México registra como importaciones.

De acuerdo con la consultora, entre octubre de 2025 y febrero de 2026, Guatemala reportó envíos hacia México por 16 mil toneladas de azúcar, mientras que nuestro país únicamente registró mil toneladas importadas en ese mismo periodo. Esto implica un diferencial de hasta 15 mil toneladas que presuntamente habrían ingresado sin pagar la tasa arancelaria vigente de 156 por ciento, configurando un esquema de contrabando.

El director general del GCMA, Juan Carlos Anaya, señaló que esta práctica representa un fuerte golpe para la cadena productiva, ya que evade impuestos e introduce producto a precios artificialmente bajos, generando competencia desleal para los productores nacionales.

La problemática se suma a otros factores que afectan a la agroindustria, como la reducción de la cuota de exportación de azúcar mexicana hacia Estados Unidos, lo que limita la salida de excedentes y presiona los precios internos, además de la sustitución del azúcar por jarabe de maíz de alta fructosa en la industria de alimentos y bebidas, lo que reduce la demanda del producto nacional.

El GCMA recordó que a inicios de marzo la Fiscalía General de la República aseguró un camión con 22 toneladas de azúcar presuntamente proveniente del ingenio guatemalteco Palo Gordo, cerca de la Aduana de Ciudad Hidalgo, Chiapas. Asimismo, se ha detectado producto de los ingenios Santa Ana y La Unión en centrales de abasto del país, incluida la de Iztapalapa en la Ciudad de México.

Desde agosto pasado, la Cámara Nacional de las Industrias Azucarera y Alcoholera advirtió sobre el impacto del llamado “contrabando bronco”, principalmente en el sur del país, donde el producto ingresa sin pasar por los canales legales, afectando directamente a los productores nacionales.