
Silencio presidencial
Por Redacción
La reacción oficial del gobierno federal tras el abatimiento de Nemesio Oseguera Cervantes, alias “El Mencho”, muestra un enfoque prudente y con llamado a la calma, aunque ha sido percibida por críticos como insuficiente ante la violencia desatada por el narcotráfico en muchas regiones del país.
La presidenta Claudia Sheinbaum ha evitado un pronunciamiento fuerte centrado en indignación o críticas directas, optando por destacar en sus mensajes que la operación fue ejecutada por autoridades mexicanas y que hubo colaboración de inteligencia internacional, y ha hecho llamados a la población a mantener la calma y confiar en las instituciones de seguridad.
Sheinbaum también confirmó que sostuvo una llamada telefónica de ocho minutos con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, en la que abordaron el operativo contra “El Mencho” y la seguridad en México, subrayando que la colaboración fue fundamentalmente de inteligencia y que la intervención militar fue realizada por fuerzas mexicanas.
Mientras tanto, los disturbios y acciones violentas del crimen organizado, incluidos bloqueos, incendios y enfrentamientos en varios estados tras la caída del capo, han generado percepción de que la respuesta gubernamental es más administrativa que política o moralmente contundente, lo que ha sido objeto de críticas públicas por parte de sectores opositores.
En medio del clima de tensión y violencia, el gobierno ha reforzado mensajes institucionales sobre coordinación intergubernamental y protección de la población, pero hay quienes consideran que no ha habido un pronunciamiento firme y enérgico que refleje indignación por los hechos violentos ni una postura que marque un rumbo claro en la estrategia de seguridad.
