26 de febrero de 2026

Títulos inflados, resultados ausentes en la SE

Por Rebeca Solano

En medio de cuestionamientos sobre la simulación en la vida pública, en redes sociales ha generado polémica la presentación curricular del secretario de Educación de Chiapas, Roger Adrián Mandujano Ayala, quien se ostenta con múltiples licenciaturas, maestrías, doctorados, “masters” y diplomados en diversas áreas del conocimiento.

De acuerdo con diversas publicaciones, el funcionario asegura contar con formación en Derecho, Ciencias Políticas, Marketing Digital, Psicoanálisis, Teología, Hipnosis Clínica, entre otras disciplinas. Sin embargo, al revisar el Registro Nacional de Profesionistas, solo aparece una cédula profesional a su nombre, correspondiente a la Licenciatura en Psicología, expedida por una universidad privada.

Lo anterior ha generado cuestionamientos sobre qué estudios pueden acreditarse oficialmente y cuáles corresponden únicamente a cursos, talleres o formación complementaria, que no constituyen grados académicos reconocidos por el Estado mexicano.

Especialistas y usuarios en redes sociales han señalado que inflar un currículum no es un error menor, sobre todo cuando se trata de un alto funcionario del sector educativo, ya que la educación se sustenta en principios de verdad, mérito y congruencia.

El señalamiento cobra mayor relevancia debido a que Chiapas es uno de los estados con mayores rezagos educativos del país, donde miles de niñas, niños y jóvenes no han podido concluir sus estudios por condiciones económicas y estructurales.

Diversas voces advierten que la legitimidad de un cargo público no depende del número de títulos que se presuman, sino de los resultados de la gestión, y subrayan que en educación, exagerar o mentir sobre la formación académica es una señal de alarma.

Al final, coinciden, la credencial más importante en el servicio público es la verdad, y cuando los títulos pesan más que los resultados, algo no está funcionando.