26 de febrero de 2026

Gusano barrenador del ganado

Por Rebeca Solano
Al cierre del año 2025, la presencia del gusano barrenador del ganado (GBG) en México ha generado pérdidas por al menos 15 mil 500 millones de pesos para los productores pecuarios, como consecuencia del cierre de la frontera de Estados Unidos al ganado mexicano y de los costos adicionales para contener y movilizar animales ante la emergencia sanitaria.

El presidente de la Confederación Nacional de Organizaciones Ganaderas (CNOG), Homero García de la Llata, explicó que durante este año los ganaderos dejaron de exportar un millón de cabezas de ganado, cuando el promedio anual es de 1.2 millones, lo que representó un costo de oportunidad de 700 millones de dólares, equivalentes a 12 mil 500 millones de pesos, al no poder colocar animales en el mercado estadounidense.

A estas pérdidas se suman otros 3 mil millones de pesos, derivados de la movilización de 2.2 millones de cabezas de ganado hacia zonas de engorda del centro y norte del país, lo que implicó gastos en logística, tratamientos sanitarios y transporte, ante el nuevo escenario provocado por el GBG.

García de la Llata detalló que actualmente existen 425 mil cabezas de ganado listas para exportación, de las cuales 110 mil se encuentran en Sonora, 180 mil en Chihuahua, 80 mil en Durango, 25 mil en Coahuila y 30 mil en Tamaulipas, las cuales podrían destinarse a las engordas del norte del país en tanto se reabre la frontera.

Respecto a una eventual reapertura de la frontera norte, afirmó que el tema técnico está resuelto al 100%, aunque advirtió que la decisión se ha politizado en Estados Unidos. Adelantó que en enero se realizará una reunión binacional, en la que se abordarán temas de brucelosis, tuberculosis y se sumará el caso del gusano barrenador.

Alertan riesgo por movilización irregular de ganado

Durante una rueda de prensa, el dirigente de la CNOG acusó a comercializadores y acopiadores de intentar burlar las restricciones sanitarias del Dispositivo Nacional de Emergencia de Sanidad Animal (Dinesa), lo que —advirtió— pone en riesgo a toda la actividad ganadera nacional, particularmente en la movilización de ganado del sur hacia el norte del país.

Asimismo, expresó su preocupación por el incremento de importaciones de carne de res procedente de Brasil, que con 120 mil toneladas ya desplazó a Estados Unidos y Canadá como principales proveedores, afectando a la producción nacional, especialmente cuando México dejó de exportar un millón de animales y proyecta para 2025 una producción de 1.3 millones de cabezas.

Ante este escenario, Homero García de la Llata propuso establecer un cupo máximo de importación de 70 mil toneladas de carne de res provenientes de terceros países con los que México no tiene acuerdos comerciales.

El dirigente advirtió que permitir la entrada de mayores volúmenes de carne de países sin tratado, como Brasil, representa un riesgo zoosanitario y podría poner de rodillas a la actividad pecuaria nacional, una de las pocas cadenas productivas autosuficientes del país, junto con la del huevo.
Finalmente, subrayó que no es válido que unos cuantos importadores se beneficien de la importación de carne, cuando estos volúmenes no se reflejan en una baja de precios para el consumidor final.