4 de abril de 2026

Derrame de hidrocarburos

Por Rebeca Solano

Un grupo de 17 organizaciones civiles aseguró que el actual derrame de hidrocarburos en el Golfo de México comenzó desde inicios de febrero de 2026, y no en marzo como se informó oficialmente tras la llegada de residuos a playas de Veracruz y Tabasco.

En un pronunciamiento conjunto, las organizaciones señalaron que el vertido se originó en torno a infraestructura de Petróleos Mexicanos (Pemex) y que alcanzó una magnitud que vuelve “inverosímil cualquier alegato de desconocimiento”, además de denunciar falta de información oportuna a la población.

De acuerdo con su investigación, desde el 6 de febrero se observaron manchas de hidrocarburos frente a las costas de Campeche, sobre un ducto de 36 pulgadas. Un día después llegó al sitio el buque “Árbol Grande”, especializado en reparación de ductos y operado por Constructora Subacuática Diavaz bajo contrato con Pemex Exploración y Producción.

Según el documento, la embarcación permaneció durante ocho días sobre el ducto OLD AK C, una línea activa que transporta crudo entre la plataforma AKAL-C y la Terminal Marítima Dos Bocas. Para el 19 de febrero, las imágenes satelitales ya mostraban una mancha de casi 300 kilómetros cuadrados.

Sin embargo, subrayaron que no hubo alerta pública inmediata.

Impacto en 630 kilómetros de litoral

El hidrocarburo comenzó a arribar semanas después a las costas. Para el 21 de marzo ya se documentaban 630 kilómetros de litoral afectados, con presencia de chapopote en playas, manglares y zonas arrecifales, así como impactos en fauna y actividades pesqueras.

Las organizaciones sostuvieron que hubo conocimiento temprano del vertido e intervención operativa en la zona, pero una decisión de no informar públicamente.

También cuestionaron la versión de la Secretaría de Marina, que señaló como posibles fuentes del derrame un buque no identificado y dos chapopoteras naturales, incluida una en la zona de Cantarell. A juicio de los firmantes, la evidencia contradice esa hipótesis.

“No es una simple diferencia de versiones. Es una falsedad oficial sobre la cronología y el origen probable del vertido”, afirmaron.

Científicos detectaron anomalías desde el 8 de febrero

Los señalamientos coinciden con hallazgos del Sistema de Detección y Monitoreo de Hidrocarburos Marinos, integrado por diversas instituciones científicas, que reportó detecciones de Posible Presencia de Petróleo (PPP) desde el 8 de febrero en el sur del Golfo de México.

Más de 70 imágenes satelitales confirmaron las anomalías, ubicadas entre 10 y 100 kilómetros frente a las costas de Tabasco y Campeche, extendiéndose posteriormente hacia Veracruz.

Los especialistas también descartaron que el origen probable fueran chapopoteras naturales, al considerar que la extensión, concentración, forma y duración del fenómeno no corresponden a filtraciones naturales.

Exigen esclarecer responsabilidades

Las organizaciones demandaron al grupo interinstitucional federal que informe desde cuándo se tenía conocimiento del derrame, identifique responsables, transparente documentos del protocolo de contingencia y detalle las acciones de contención e indemnización.

Asimismo, solicitaron que se aclare si ya existen denuncias ante la Fiscalía General de la República.

Finalmente, advirtieron que la población del Golfo “tiene derecho a saber la verdad” y cuestionaron:

“¿Quién decidió no informar desde febrero sobre un vertido de gran magnitud en infraestructura petrolera de Pemex?”