PIB de México
Por Rebeca Solano
La economía mexicana perdió impulso en el tercer trimestre de 2025, al registrar una caída del 0.3% del PIB de julio a septiembre, respecto al periodo anterior, informó el Inegi. Aunque las actividades agropecuarias y los servicios mostraron avances, la debilidad del sector industrial terminó por arrastrar el desempeño económico nacional.
El sector industrial, que incluye manufacturas, minería y construcción, registró una contracción del 1.5%, acumulando su descenso más profundo desde 2020. La minería cayó 8.45%, la construcción disminuyó 2.7%, mientras que las manufacturas crecieron apenas 0.01%.
En contraste, las actividades primarias crecieron 3.5%, ligeramente por encima del dato preliminar, y los servicios avanzaron 0.2%. Sin embargo, el freno en la inversión pública y la baja en el consumo interno continúan presionando a la economía mexicana.
Pese a los datos negativos, la presidenta Claudia Sheinbaum aseguró que “la economía de México está fuerte”, atribuyendo la desaceleración a factores externos, como las tarifas impuestas por EE.UU. sobre productos mexicanos. También destacó que 13.5 millones de mexicanos salieron de la pobreza, lo que calificó como un indicador más relevante que el PIB.
La caída confirma los nubarrones económicos que enfrenta México debido a la incertidumbre comercial con Estados Unidos y a la desconfianza interna por las reformas al Poder Judicial. En comparación anual, el PIB también mostró un retroceso del 0.1%, mientras que el sector primario creció 3.5% y las actividades terciarias 0.2%.
Con este panorama, analistas prevén que en 2025 la economía crecerá menos del 1%, y la Secretaría de Hacienda ajustó su pronóstico a un rango de 0.5% a 1.5%. De acuerdo con Grupo Financiero Monex, los datos revelan “la fragilidad de la construcción y el bajo dinamismo manufacturero, afectados por bajos niveles de inversión productiva y los aranceles a sectores como el automotriz, acero, aluminio y cobre.
Los especialistas advierten que la incertidumbre del comercio exterior seguirá presionando a la economía mexicana en el cierre de 2025.

