24 de febrero de 2026

Somos México espera definición del INE para obtener registro como partido

Por Rebeca Solano

La organización política Somos México se encuentra a la espera de que el Instituto Nacional Electoral (INE) defina la entrega oficial de su registro como partido político nacional, luego de haber cumplido —según sus dirigentes— con todos los requisitos establecidos por la ley.

De acuerdo con la agrupación, superaron las 200 asambleas distritales requeridas y alcanzaron el número de afiliados exigido por la normatividad, lo que permitió que el INE avalara la convocatoria y realización de su Asamblea Nacional Constitutiva.

Sin embargo, advierten que la legislación electoral está diseñada para dificultar, no para facilitar, el surgimiento de nuevos partidos, en un sistema que —señalan— ha sido blindado por la llamada partidocracia.

Incertidumbre por el registro

Dirigentes de Somos México sostienen que la entrega del registro debería ser un trámite administrativo, pero reconocen que existe incertidumbre ante lo que califican como un entorno político adverso para las fuerzas opositoras.

La organización, vinculada a sectores de la llamada Marea Rosa, se ha definido como una alternativa frente al grupo en el poder, postura que —afirman— ha generado animadversión desde el oficialismo.

En ese contexto, aseguran que han mantenido un manejo “pulcro” de sus finanzas, con fiscalización permanente y atención puntual a cada observación de la autoridad electoral, a fin de evitar cualquier argumento para negar el registro.

“El registro es un medio, no el fin”

El presidente nacional de la organización, Guadalupe Acosta Naranjo, afirmó que en caso de una negativa arbitraria, defenderían en las calles el derecho que —aseguran— conquistaron con respaldo ciudadano.

Desde Somos México insisten en que obtener el registro no es un favor del poder, sino una conquista ciudadana, y advierten que no harán acuerdos que comprometan su carácter opositor.

La agrupación plantea que su objetivo es construir una opción política distinta, con mecanismos internos donde los dirigentes no sean candidatos y estos sean elegidos por la ciudadanía, además de incorporar un Consejo Consultivo con voz dentro del Consejo Nacional.

El reto, reconocen, será convertirse en una alternativa atractiva para el electorado, especialmente para los jóvenes, en un sistema que —afirman— incentiva la reproducción de los mismos vicios partidistas.

La decisión final quedará en manos del INE, que deberá determinar si la organización cumple plenamente con los requisitos constitucionales para convertirse en partido político nacional.