6 de abril de 2026

Tren Maya

Por Rebeca Solano

La operación del Tren Maya enfrenta un panorama complejo tanto en el ámbito financiero como en el judicial. Mientras sus estados financieros reportan pérdidas crecientes, el proyecto también encara una demanda colectiva por 572 millones de pesos por presunto daño ecológico.

De acuerdo con los reportes oficiales, al cierre del último año el ferrocarril administrado por la Secretaría de la Defensa Nacional registró pérdidas diarias por 9.9 millones de pesos, cifra superior a los 7 millones de pesos diarios reportados en 2024.

En total, el proyecto acumuló una pérdida operativa superior a 3 mil 649 millones de pesos, sin considerar los subsidios federales que recibe para compensar la insuficiencia de ingresos propios.

Ingresos insuficientes y costos en aumento

Aunque el Tren Maya ha incrementado sus ingresos por servicios de transporte, estos no han crecido al mismo ritmo que los costos operativos, los cuales se duplicaron en el último año, principalmente por el alza en servicios generales y gastos de operación.

El director general del proyecto, Óscar David Lozano Águila, reconoció que el área de oportunidad se encuentra en atraer a turistas internacionales, ya que actualmente el mayor flujo de pasajeros corresponde a usuarios locales y turistas nacionales, quienes generan menor ingreso por boleto.

“Nuestra área de oportunidad está en los turistas internacionales”, declaró recientemente.

Demanda ambiental por daños ecológicos

En paralelo, la Organización Nacional de Responsabilidad del Estado (ONRE) mantiene una demanda colectiva por 572 millones de pesos contra diversas empresas constructoras y entidades vinculadas al proyecto, entre ellas Grupo México, ICA, Acciona Infraestructuras México, BANJERCITO, GAFSACOMM y la propia empresa Tren Maya.

La acción legal señala daños ecológicos derivados de la construcción del proyecto, incluidos afectaciones a cenotes, selva y ecosistemas del sureste mexicano.

La empresa Tren Maya indicó que la demanda aún no ha sido admitida y que, en caso de una eventual sentencia, el monto podría ser menor al reclamado.

Cabe recordar que el Tribunal Internacional de los Derechos de la Naturaleza ratificó una sentencia en la que considera que el proyecto incurrió en ecocidio y etnocidio, al vulnerar derechos de la naturaleza y de comunidades mayas. No obstante, el plan de remediación ambiental no ha sido publicado oficialmente ni se han detallado los daños específicos reconocidos por la autoridad federal.

El Tren Maya, uno de los proyectos emblemáticos del sexenio anterior, continúa así bajo presión por su viabilidad financiera y sus impactos ambientales, en medio de cuestionamientos sobre su sostenibilidad a largo plazo.