31 de marzo de 2026

Alessandra Rojo de la Vega, alcaldesa de Cuauhtémo

Por Rebeca Solano

Alessandra Rojo de la Vega, alcaldesa de Cuauhtémoc, se define como una mujer de convicciones firmes, activista por vocación y política por responsabilidad. En entrevista, sostiene que su liderazgo no nació en estructuras partidistas, sino en la experiencia personal y en la defensa de causas, particularmente la de las mujeres.

“Soy una mujer determinada, apasionada, congruente entre lo que pienso y hago. Mamá de tres, empresaria y alcaldesa y por siempre activista”, afirma, dejando claro que su identidad política está ligada a su historia personal.

Un liderazgo que desafía estructuras

La alcaldesa reconoce que su incursión en la política implicó enfrentar un entorno dominado por hombres y estructuras rígidas. “Lo primero fue entrar a un mundo de hombres y poder”, recuerda. A partir de esa experiencia, asegura haber tomado conciencia de las violencias estructurales que enfrentan las mujeres en México.

Su decisión de alzar la voz —dice— ha tenido costos. “En este país, no quedarte callada te hace correr peligro”. Sin embargo, sostiene que el miedo no puede paralizar la acción pública: “Hay que seguir, con todo y miedo”.

Gobernar el corazón económico del país

Cuauhtémoc concentra cerca del 5% del PIB nacional y alrededor del 30% del PIB de la Ciudad de México, además de recibir diariamente entre tres y cinco millones de personas, aunque su población residente ronda las 600 mil.

La alcaldesa subraya que el presupuesto se asigna con base en habitantes, no en flujo diario, lo que genera una presión constante sobre los recursos. “Nos queda muy poco dinero para operación… y de ahí hacer milagros”, señala, al explicar que 62% del presupuesto se destina a nómina.

Seguridad y espacio público

En materia de seguridad, destaca acciones como el retiro de más de 3 mil vehículos abandonados, la intervención de más de 52 mil luminarias y operativos contra franeleros vinculados a redes delictivas.

“Cuando las calles se las regresas a la gente, se las quitas a la delincuencia”, resume sobre su estrategia de recuperación del espacio público.

Eje central: mujeres y combate a la violencia

Rojo de la Vega afirma que su administración es “la más feminista en la historia del país”, respaldada —asegura— por resultados: más de 1,600 atenciones integrales a mujeres víctimas de violencia y más de 130 carpetas judicializadas, con agresores en prisión.

La estrategia se basa en cuatro pilares: prevención, atención, sanción y reparación, con acompañamiento permanente. “Son mujeres que no vuelven a estar solas”, enfatiza.

Innovar desde la cercanía

Para la alcaldesa, innovar no es solo tecnología, sino cambiar la forma de gobernar, con presencia territorial constante mediante programas como “Alcaldía en tus Manos” y recorridos casa por casa.

“No es la foto, es resolver lo que toque”, sostiene.

Visión 2027: continuidad y transformación

De cara al futuro, plantea la transformación de al menos 15 espacios públicos, consolidar una red de más de 500 puntos seguros para mujeres y fortalecer infraestructura urbana para evitar inundaciones.

No obstante, advierte que los cambios requieren continuidad institucional. “El problema es que se necesita continuidad”, afirma.

Política como causa

Rojo de la Vega concluye que su proyecto trasciende el cargo. “Es algo que se trae en el corazón”, dice al definir la política como una forma de activismo institucional.

En el centro político, económico y simbólico del país, su apuesta es clara: gobernar con convicción, cercanía y —como ella misma lo repite— con todo y miedo.