
Revelan marcha en CDMX fractura entre sociedad y Estado mexicano
La manifestación ciudadana realizada el fin de semana en la Ciudad de México dejó ver una ruptura creciente entre la sociedad y el Estado mexicano, al convertirse en un estallido público contra la violencia, la impunidad y la falta de respuesta institucional frente al crimen organizado.
Miles de personas participaron en una movilización pacífica y plural, integrada por familias, mujeres, jóvenes y personas mayores, quienes exigieron seguridad y el fin de la impunidad, ante la percepción generalizada de que el Estado ha dejado de cumplir su función básica: proteger la vida.
Previo a la marcha, el gobierno capitalino ordenó blindar el Zócalo con vallas metálicas, acción que para diversos sectores envió el mensaje de que el poder se protege de la ciudadanía en lugar de abrir canales de diálogo.
Durante la llegada al Centro Histórico, irrumpieron grupos de encapuchados cuya actuación violenta no correspondía al tono del resto de los asistentes. Aunque se desconoce su origen, su presencia terminó siendo el pretexto para un operativo policial desproporcionado.
Imágenes difundidas en redes sociales mostraron golpizas, encapsulamientos y detenciones sin protocolo, lo que derivó en fuertes cuestionamientos nacionales e internacionales. Para diversos especialistas, el contraste resulta evidente: la fuerza que no se ejerce contra grupos criminales sí se aplicó contra ciudadanos desarmados.
Analistas advierten que los hechos reflejan una crisis profunda en la relación entre sociedad y Estado, donde la población teme tanto al crimen como a las instituciones que deberían protegerla, debilitando el pacto social.
Finalmente, diversos colectivos y académicos coincidieron en que la reconstrucción de la confianza debe comenzar desde lo local, mediante instituciones cercanas a la gente y gobiernos municipales capaces de escuchar, prevenir y proteger.
