26 de febrero de 2026

Gobernadora Rocío Nahle

Por Julio Altamirano

Las recientes declaraciones de la gobernadora Rocío Nahle, en las que afirmó que existen “excesos” en la libertad de expresión en Veracruz, han generado críticas y señalamientos desde distintos sectores, al advertir que este derecho fundamental no admite calificativos ni restricciones arbitrarias.

Especialistas y voces críticas recordaron que la libertad de expresión es una conquista democrática, lograda tras años de persecuciones, censura y luchas sociales, y que hoy se encuentra plenamente consagrada en los artículos 6 y 7 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos.

Señalaron que hablar de “excesos” en el ejercicio de este derecho evidencia desconocimiento del marco legal, así como falta de sensibilidad política, especialmente en un estado como Veracruz, históricamente marcado por agresiones, amenazas y asesinatos contra periodistas.

Las críticas también apuntan a que Nahle carece de la formación jurídica y del talante político necesarios para comprender la relevancia de la libertad de expresión en una democracia, además de advertir que su discurso confrontativo, alentado por asesores deficientes, contribuye a polarizar y deslegitimar la labor periodística.

Asimismo, se lamentó que quien ocupa uno de los cargos más importantes en Veracruz recurra a discursos de confrontación y descalificación, lo que ha sido calificado como una forma de “hate” político, contrario a los principios de respeto, pluralidad y tolerancia.

Finalmente, se hizo un llamado a organismos defensores de derechos humanos, como ARTICLE 19 México y la Comisión Estatal de Derechos Humanos de Veracruz, para que den seguimiento y se pronuncien ante expresiones que podrían poner en riesgo el ejercicio pleno de la libertad de expresión, no solo del gremio periodístico, sino de la ciudadanía en general.