
Más de 900 atletas en riesgo por posible cancelación de etapa estatal de CONADE en Veracruz
Por Julio Altamirano
A menos de 24 horas de iniciar la etapa estatal de los Juegos Deportivos CONADE 2026 en Xalapa, más de 900 atletas de taekwondo enfrentan la posibilidad de que la competencia sea cancelada o pospuesta por falta de recursos estatales y federales.
La decisión, dada a conocer por el Gobierno del Estado de Veracruz, ha generado indignación entre deportistas, entrenadores y familias, quienes durante semanas cumplieron con trámites, entrenamientos intensivos, dietas estrictas y controles de peso para llegar en condiciones óptimas al evento.
El pesaje estaba programado para el 20 de febrero y las competencias para los días 21 y 22 en el Velódromo de Xalapa, pero la suspensión deja a numerosos competidores ya instalados en la sede, con gastos de hospedaje, transporte y alimentación previamente cubiertos, lo que agrava el impacto económico y emocional.
Colectivos deportivos señalaron que niñas, niños y jóvenes de entre 10 y 20 años realizaron meses de preparación física y psicológica, mientras que las familias asumieron costos significativos en uniformes, equipo y logística.
La decisión ha sido calificada como “irresponsable e incongruente”, al considerar que mientras se destinan recursos a otros eventos masivos, se niega apoyo al deporte formativo y de alto rendimiento.
Los inconformes hicieron un llamado directo a la gobernadora Rocío Nahle, a la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, así como a la Comisión Nacional de Cultura Física y Deporte (CONADE), para que liberen de inmediato los recursos y garanticen la realización del evento.
También mencionaron al titular de la CONADE, Rommel Pacheco, pidiendo su intervención para evitar que se frustre el proceso selectivo rumbo a la máxima justa deportiva nacional.
La Academia Nacional de Taekwondo Fénix afirmó que “el deporte no es un gasto, es una inversión” y calificó como una negligencia suspender el evento a horas de su inicio, al advertir que se rompe el ciclo de rendimiento y se envía un mensaje de desinterés hacia la juventud veracruzana.
En redes sociales y medios locales, la protesta continúa con una exigencia clara: “No pedimos favores, exigimos responsabilidad. Que se liberen los recursos ya.”
