
Redes sociales
Por Rebeca Solano
La desinformación se ha convertido en un desafío para la vida democrática, particularmente por el papel que desempeñan las plataformas digitales en la manera en que la sociedad se comunica, consume información e interpreta la realidad.
Así lo señaló Natalia Aruguete, de la Universidad Nacional de Quilmes, Argentina, durante la conferencia magistral “Formas digitales de la recesión demográfica”, realizada como parte del ciclo “Grandes protagonistas de las Ciencias Políticas y Sociales”.
La especialista en comunicación política, sociología de la comunicación y análisis de agendas mediáticas y políticas explicó que, frente a un ecosistema digital sobresaturado de información, las personas tienden a buscar contenidos que reafirmen aquello que creen, piensan o sienten.
Aruguete presentó diversos casos de investigación desarrollados junto con la consultora de opinión pública Inteligencia Analítica, en los que analizó el comportamiento de los usuarios y las operaciones algorítmicas frente a los llamados estallidos orgánicos en la red social X.
Uno de los ejemplos abordados fue el hashtag #EraMilei, mediante el cual analizó la polarización de opiniones y la formación de comunidades digitales. A través de un gráfico basado en interacciones de reposteo, identificó comunidades vinculadas con sectores opositores, la PRO, La Libertad Avanza y la derecha latinoamericana.
La académica explicó que los usuarios se agrupan por afinidad y disonancia, creando comunidades que no responden únicamente a criterios racionales, sino también a factores emocionales.
Otro de los casos expuestos fue una operación coordinada mediante inteligencia artificial durante la veda electoral de los comicios legislativos en Argentina. De acuerdo con la especialista, se utilizaron videos y audios falsos generados con IA para modificar la agenda de determinados grupos políticos y hacer creer que una candidata había abandonado la contienda electoral.
Aruguete señaló que estas piezas falsas tuvieron impacto tanto en las redes sociales como en los medios de comunicación, además de desinformar a la población e influir en el desarrollo de la elección.
También presentó el caso denominado “campaña anti-Argentina”, relacionado con la final de la Copa Mundial de Futbol 2026, en la que España enfrentó a la selección argentina. Explicó que, aunque existieron comunidades hostiles en X con mensajes e insultos contra los argentinos, la participación de los afectados fue menor en comparación con las interacciones internacionales.
La especialista concluyó que las redes sociales no representan de manera fiel la opinión pública, pero sí constituyen espacios de disputa política que deben ser observados con atención.
Destacó además que los algoritmos refuerzan el sentido de pertenencia, mientras que una conversación orgánica o espontánea puede alcanzar métricas similares a las generadas mediante una operación coordinada.
Por su parte, Alejandro Chanona Burguete, director de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM, destacó la importancia de generar espacios académicos para analizar críticamente los desafíos relacionados con las nuevas tecnologías y la inteligencia artificial.
La conferencia fue moderada por Yessica Cano, coordinadora del Centro de Estudios en Ciencias de la Comunicación, y se llevó a cabo en el Auditorio Pablo González Casanova del Instituto de Investigaciones Sociales de la UNAM.
