
EU alista ofensiva anticorrupción
Por Rebeca Solano
La Administración del presidente Donald Trump estaría preparando una amplia campaña anticorrupción contra funcionarios mexicanos presuntamente vinculados con el crimen organizado, reveló el diario Los Angeles Times (LAT).
De acuerdo con el rotativo estadounidense, que cita fuentes anónimas familiarizadas con la relación bilateral, la medida podría sacudir los vínculos entre México y Estados Unidos, en un contexto clave para la revisión del tratado comercial regional.
El reporte señala que, al igual que a la gobernadora de Baja California, Marina del Pilar Ávila Olmeda, al gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, también le habría sido revocada la visa estadounidense desde el año pasado, aunque no existe confirmación oficial pública.
El diario retomó declaraciones del embajador de Estados Unidos en México, Ronald Johnson, quien el pasado 23 de abril, durante un acto en Los Mochis, Sinaloa, advirtió que ni la corrupción ni la extorsión deben tener cabida si se busca atraer inversiones.
“El mensaje es claro: donde la integridad es fuerte, la inversión crece; donde no la hay, se pierden las oportunidades. Por eso, el USMCA exige a nuestros gobiernos tipificar el soborno y la corrupción como delitos… Es posible que pronto veamos avances importantes en este ámbito. Así que estén atentos”, afirmó el diplomático.
Para el Los Angeles Times, estas palabras constituyen una advertencia directa sobre posibles acciones inminentes.
El embajador acudió a la colocación de la primera piedra de la planta de Mexinol, una inversión estadounidense de 3.3 mil millones de dólares en Sinaloa. Aunque estaba prevista la presencia del gobernador Rocha Moya, una manifestación impidió que la ceremonia se desarrollara como estaba programada.
Según el diario, la ofensiva no se limitaría a la cancelación de visas, sino que podría incluir acusaciones formales ante tribunales federales de Estados Unidos contra políticos mexicanos, incluidos integrantes de Morena, partido que se ha definido bajo la bandera de “cero corrupción”.
Las fuentes consultadas por el rotativo señalaron que la estrategia formaría parte de una agenda más amplia y provocadora de la Administración Trump en materia de combate a la corrupción y crimen organizado en México.
