Por Mussio Cardenas Arellano
Con el kilometraje a cuestas, Rocío Nahle ya no engaña a nadie. Siempre supo que los contratos de Proyecta Industrial México, en Dos Bocas eran de Amilcar Olán, no de Daniel Flores Nava, muerto –o asesinado– en un accidente aéreo en Veracruz.
Supo del reparto del botín, mitad controlado por ella y mitad asignado al entonces gobernador de Tabasco, Adán Augusto López Hernández, que en realidad era para Andy López Beltrán, personero de su papá, el expresidente Andrés Manuel López Obrador.
Sabía –y sabe– todo: que la refinería Olmeca, en Dos Bocas, Tabasco, fue un negocio fenomenal, un barril sin fondo, con Amílcar Olán usando empresas fachada para llevarle los dineros sucios al Clan de Andy, las aportaciones al heredero del movimiento, como le llaman a la mafia que detenta el poder.
Dos Bocas es la huella más pestilente de Nahle en la corrupción. Un catálogo de trastupijes y descaro, contratismo dirigido a la cúpula del obradorismo y una danza de miles de millones que explican la súbita fortuna por la que se cuestiona a la gobernadora de Veracruz.
Dice hoy que no conoce a Amílcar Olán. Ni falta hace. A Proyecta Industrial México, la empresa de Flores Nava, le llovían los contratos hasta alcanzar 30 mil millones de pesos, de los que Amilcar Olán, el prestanombre de Andy López Beltrán, se llevó 22 mil.
Y todo fue en sus días de secretaria de Energía del gobierno federal. Y todo lo dio el entonces director del proyecto Dos Bocas, Leonardo Cornejo Serrano, a quien la gobernadora lo tiene de secretario de Infraestructura y Obras Públicas en el gobierno de Veracruz.
Con cara de sorprendida, Rocío Nahle puede negar conocer a Amílcar Olán, pero hay huellas de sobra que desnudan la relación con Andy López Beltrán, que es la ruta hacia López Obrador.
Pero hay que atar cabos.
Una fecha: 29 de enero de 2024. Latinus, portal dirigido por Carlos Loret de Mola, reveló que Amílcar Olán tomó el control de Proyecta Industrial tras la sospechosa muerte de Daniel Flores Nava en Veracruz.
Un audio fue tema central en un reportaje de Mario Fernández Vega en el que establece que “el ‘dueño de facto’ de Proyecta es Amílcar Olán”.
Daniel Flores Nava había muerto seis meses antes, el 28 de julio de 2023, luego de acompañar a un evento de precampaña a Adán Augusto López Hernández, en Orizaba y Zongolica. Concluido el evento, se trasladó al puerto de Veracruz, abordó su avión particular en el aeropuerto Heriberto Jara y minutos después desapareció del radar, justo frente a la costa. El fuselaje y los restos de los ocupantes fueron hallados en una playa cercana.
Nahle, ya fuera de la Secretaría de Energía, nada dijo. El audio no la aludía directamente. El audio citaba los contratos, con un monto de 30 mil millones de pesos.
Proyecta se despachó completo el paquete 6 de la fase II de la refinería Olmeca. Instaló ductos, torres de enfriamiento, el sistema de enfriamiento de la planta, casas de bombas y subestaciones eléctricas.
En el audio, Amílcar Olán presumía de ser el dueño de Proyecta Industrial México.
“Supiera que yo soy el verdadero dueño de Proyecta, y del contrato que traían para que sacaran todos los camiones”, se le escucha decir.
El prestanombre de Andy López Beltrán revelaba que cuando Daniel Flores Nava vivía, Proyecta operaba sin complicaciones. Tras su muerte, tuvo que enfrentar “un chingo de problemas financieros”.
Ese 29 de enero de 2024 la ola no revolcó a Rocío Nahle. Hoy sí.
El 13 de octubre, un nuevo audio exhibido por Latinus hace referencia explícita a un nombre clave, el del facilitador Leonardo Cornejo. Y Loret de Mola enfatiza en que Cornejo era el hombre de confianza de Rocío Nahle.
“Amílcar petrolero. Tenemos nuevas grabaciones y estas grabaciones salpican a una alta funcionaria de Morena: Rocío Nahle
“Cómo Amílcar Olán presume que llegó a obtener contratos por 22 mil millones de pesos gracias a sus vínculos con Rocío Nahle, que era secretaria de Energía con López Obrador y hoy es gobernadora de Veracruz.
“En diversas llamadas, Amílcar deja en claro que Leonardo Cornejo estaba a sus órdenes para hablar de negocios”.
Dice el prestanombre de Andy López Beltrán:
“A la refinería yo le vendí 22 mil millones de pesos. Esa la mitad de casi todo el presupuesto del estado de Tabasco”.
En el mismo audio, se escucha un diálogo entre Amílcar Olán y su hermano Luis Alberto en el que hablan con desparpajo sobre la compra de huachicol para la maquinaria con que se construyó el Tren Maya.
Fuera de sí, Nahle respondió con una descalificación. “Lord Montajes”, repetía como poseída. “Yo ni lo conozco” decía en referencia a Amílcar Olán.
Dos Bocas es una poza de lodo. En ella chapotearon Rocío Nahle, Amílcar Olán, Andy López Beltrán y Leonardo Cornejo.
Dos Bocas es la fibra sensible, la que le duele a Rocío Nahle, la huella de una descomunal corrupción.
Dos Bocas es veneno para Nahle, una cuota de riqueza, un catálogo de ilegalidades, contratos amañados asignados a prestanombres de Andy López Beltrán y de Adán Augusto López Hernández, el hermano político de López Obrador.
Dos Bocas es la clave del empoderamiento de Rocío Nahle, no por habilidad ni eficacia sino por la desmesura, el cinismo, el lacayismo, simulando que erigía un proyecto industrial cuando el fin era inflar el costo para engordarle las cuentas a Andy y, por añadidura, a su papá.
Dos Bocas es la pista hacia el enriquecimiento de Nahle.
Y es, consecuentemente, el fuego que la va a incendiar.
METADATO
Un malecón destruido, una obra que apesta. Ni son 1000 millones de pesos, ni hay generosidad en Norma Rocío Nahle García hacia Coatzacoalcos. El malecón es un negocio. Es un negocio vil y descarado. Es un botín para los allegados al Clan Nahle. Es una reconstrucción con graves deficiencias de las que se alertó desde hace meses, banquetas cuyos espesor no reúne los requisitos que marca la Ley de Obras y el mismo proyecto; banquetas cuarteadas antes de que concluyeran los trabajos. Y basta un frente frío, el oleaje del mar, la lluvia incesante, para dejar a flote la podredumbre, una obra de pésima calidad. Nunca antes el mar había llegado hasta las calles de la colonia Guadalupe Victoria. Nunca antes el malecón costero de Coatzacoalcos se había inundado con la magnitud que ahora se vio. Nunca antes las áreas aledañas al Hemiciclo a los Niños Héroes se había convertido en una gigantesca alberca por no contar con espacios debajo del muro del malecón que sirvieran como salida natural hacia el mar. Y ante el escándalo, llega a Coatzacoalcos Leonardo Cornejo, secretario de Infraestructura y Obras del gobierno de Veracruz y anuncia que los daños serán reparados por la misma empresa responsable del asco de reconstrucción. O sea, el Clan Fosado-Quintanilla-Fong construye, le mete material de mala calidad, se destruye un tramo del muro del malecón por la fuerza del mar y reconstruye la porquería que por la que se les pagan cerca de 100 millones de pesos. Y obvio, el monto de contrato se irá a mil millones . Y luego Nahle vocifera que ama a Coatzacoalcos… Juan Santana Chang le puso el cascabel a Pedro Miguel. Labora sin personal de confianza, sólo con trabajadores sindicalizados, a diferencia de otros regidores a los que el alcalde de Coatzacoalcos les dispensa trato suave, privilegios, beneficios que de palabra niega pero los concede de manera subterránea. Juan Santana Chang evidenció al alcalde Pedro Miguel Rosaldo García. Las pataletas y caprichos de inicio de gobierno siguen. A 10 meses de gobierno, el trato desigual a los ediles que no se someten, persiste. Habrá mayoría morenista en el cabildo, los priistas ya domesticados, Sheyla Jara en el show cotidiano en las redes sociales, el gym, el restaurant, la señora de colonia por la que ofrece interceder –misericordia que se presume es simulación–, pero no hay un cabildo uniforme porque los de Movimiento Ciudadano no se doblegan. Y como reza el refrán político, alcalde que no controla a su cabildo no es alcalde. Juan Santana Chang Navarrete le puso el cascabel a Pedro Miguel… Al Güero Raúl Bringas lo quieren muerto en prisión. Con un marcapasos que le regula el ritmo cardíaco, diabético, entrado en años, adulto mayor, pasa los días y las noches tras las rejas por una disputa de tierras, asediado por la pandilla de la gobernadora de Veracruz y sus compadres que ahora le inventan un fraude procesal. Por años, Raúl Bringas Burelo ha enfrentado el acoso de empresarios inmobiliarios, políticos voraces, jueces venales, traficantes de influencias, de operadores malandros en el Registro Público de la Propiedad y un clan de mercaderes notariales, uno de los cuales tuvo la osadía de desaparecer un libro de escrituras para dar por perdido el título de propiedad de la Sucesión Bringas aunque ya existía una copia certificada. Por años, ese título estuvo en la sombra. Cuando Raúl Bringas lo halló e hizo válidos sus derechos, destrozó el negocio fraguado por el cerebro perverso que usó la reserva territorial de Coatzacoalcos, alterando las coordenadas del polígono, que le permitía traficar con la tierra. Sus detractores acusan que el título Bringas es apócrifo. No es así. El título original, cuyo antecedente se halla en la alcaldía de Chinameca y que data del siglo XIX, ha servido para validar la compraventa de terrenos y regularizar invasiones. De ahí proceden la colonia Fovissste y la clínica del ISSSTE; la franja de tierra que va de Plaza Forum al malecón; de Home Depot al malecón; las colonias aledañas a la avenida Juan Osorio López, de Transístmica a la Alameda, incluso la afectación por la construcción de la carretera a Minatitlán a partir de Estero del Pantano en estos dos casos a la Sucesión de Abel R. Pérez, que proceden de la misma escritura. Cuando le convino al gobierno, el título Bringas tenía validez. Hoy, Raúl Bringas está en prisión. Víctima de una celada, lo hicieron acudir al Juzgado Civil, feudo del juez venal, Cristóbal Hernández Cruz, el de las sentencias clonadas, a ratificar un trámite legal. Ahí le ejecutaron una orden de aprehensión. Pese a su delicado estado de salud, le fue decretada la prisión preventiva justificada por un delito que no la amerita. Su cuerpo, minado por los años y por diversas enfermedades, está cediendo. Le negaron el cambio de medida cautelar. Así como va, sus enemigos lo verán morir en prisión y el costo político para la madrina del Clan, la gobernadora Norma Rocío Nahle García, será descomunal. Otro muerto en su conciencia… El karma, sin duda. Ulises Griego, quien aparece en el expediente del juicio contra el ex juez Florencio Hernández Espinoza, y cuyo testimonio fue usado para retenerlo durante tres años y medio en una prisión de Chiapas, hoy está tras las rejas. Al capitán Griego, familiar de la alcaldesa de Xalapa, Daniela Griego Ceballos y de otras dos parientes acusadas de robo, lo aprehendieron hace dos semanas; el caso apenas trasciende y lo vinculan con una investigación por huachicol a cargo de los Harfuch del gobierno federal. Mientras, el ex juez Florencio Hernández se halla en arraigo domiciliario, lejos de la prisión. El karma…
