2 de septiembre de 2026

Díputada local, Ana Rosa Valdés Salazar/Redacción Xalapa

Por Redacción Xalapa

  • En acuerdo entre padres de familia y maestros
  • En educación básica
  • Impulsado por el alcalde priísta Hugo Chahín Kuri.

La díputada local, Ana Rosa Valdés Salazar, informó que Orizaba se convirtió en el primer municipio en otorgar a una escuela de educación básica, estar libre de celulares.

Se trata de la Secundaria Federal Quetzalcóatl con una matrícula de 700 alumnos y en este ciclo escolar inicio una nueva etapa al incorporarse al programa Escuela Libre de Celulares, impulsado por el alcalde Hugo Chahín Kuri.

«El municipio de Orizaba, que ha sido un ejemplo no solamente estatal de gobierno,de buen gobierno, un gobierno priista, se hizo una iniciativa interna del propio ayuntamiento,el presidente municipal, de poder hacer un diálogo con maestros y escuelas para que no haya celulares en las primarias y en las secundarias.»

En entrevista, la diputada priísta destacó que este pasado martes presentó una iniciativa que va encaminada hacia ello. «Es muy importante que podamos ponerlo en el marco de la ley y que esto pues tenga un respaldo legal en el sentido de que también los propios profesores, tengan con qué respaldar y la propia autoridad esta decisión que se puede tomar.»

En ese sentido, refirió que el municipio de Orizaba en acuerdo entre padres y maestros decidió dicha medida.

«Orizaba, como buen ejemplo de todas las buenas políticas públicas de gobernabilidad.inicia con esta gran iniciativa que me parece que es para cuidar la salud mental de nuestros niños,para cuidar precisamente que no estén expuestos en ninguna circunstancia mientras están en el colegio. Esta iniciativa no solamente ya también está en otros estados de la Repúblicay lo que me parece es que estas decisiones que se están tomando como gobierno puedan estar respaldadas por la ley.»

El uso de teléfonos celulares en México se encuentra en un momento de fuerte debate y regulación, especialmente en el ámbito escolar, donde el 81 por ciento de los docentes apoya establecer reglas para limitar su uso en las aulas.