5 de septiembre de 2026

Julio Scherer García

Por Rebeca Solano

Julio Scherer García llegó a dirigir Excélsior en 1968, convirtiendo al periódico en uno de los espacios más críticos frente al poder presidencial. Durante su gestión abrió las puertas a escritores como Octavio Paz, Carlos Monsiváis, José Emilio Pacheco y Vicente Leñero, mientras el diario mantenía una línea editorial menos subordinada al gobierno.

El 8 de julio de 1976, Scherer y varios de sus colaboradores fueron destituidos de Excélsior, en un conflicto interno que diversas investigaciones históricas y testimonios han relacionado con una presunta intervención del gobierno de Luis Echeverría. El episodio pasó a la historia como “el golpe a Excélsior”.

La salida del periodista no significó el fin de su carrera. Once días después, más de dos mil personas acudieron a una reunión para impulsar nuevos proyectos periodísticos, de donde surgieron la agencia CISA y posteriormente Proceso, cuyo primer número apareció el 6 de noviembre de 1976.

Desde esa plataforma, Scherer impulsó investigaciones sobre corrupción, represión política, abusos militares, elecciones, gobiernos y crimen organizado, consolidándose como una de las figuras más influyentes del periodismo crítico mexicano.

Décadas después, en 2010, Scherer entrevistó personalmente a Ismael “El Mayo” Zambada, entonces uno de los narcotraficantes más buscados de México. La publicación generó críticas y también defensas entre periodistas, debido al valor informativo de obtener el testimonio directo del capo.

El legado de Scherer trascendió a Proceso. La salida de Excélsior contribuyó a una reorganización del periodismo mexicano, de la que también surgieron proyectos como unomásuno y, posteriormente, La Jornada.

El poder consiguió sacar a Scherer de Excélsior, pero no logró apartarlo del periodismo, dejando una huella que marcó durante décadas la prensa crítica en México.