Por Rebeca Solano
Una transferencia de 574 mil 297 dólares, equivalente a más de 11 millones de pesos, destinada al pago de la contribución anual de México a la Agencia Mundial Antidopaje, terminó en una cuenta bancaria equivocada en España, de acuerdo con una investigación publicada por la revista Proceso.
El funcionario señalado por la operación, Carlos Eduardo Robleda Chávez, identificado como masajista de Rommel Pacheco, realizó la transferencia el 17 de junio de 2025 a una cuenta de CaixaBank, perteneciente al Consejo Iberoamericano del Deporte, en lugar de enviarla al organismo antidopaje con sede en Suiza.
Según la investigación, Robleda validó y respaldó el trámite, pero envió los recursos a un beneficiario distinto. Además, habría tardado más de dos meses en informar a su superior jerárquica sobre el error.
El problema comenzó a hacerse visible el 29 de julio, cuando la Secretaría de Educación Pública (SEP) notificó a Rommel Pacheco sobre un saldo a favor relacionado con la diferencia cambiaria. Sin embargo, para ese momento, el pago se consideraba procesado, pese a que el dinero no había llegado a su destinatario.
Fue hasta el 29 de agosto cuando Lourdes Martínez Sánchez, entonces subdirectora de Administración de la CONADE, documentó el incidente mediante un acta circunstanciada. En ella, Robleda reconoció haber realizado la transferencia al beneficiario equivocado y haber iniciado gestiones para recuperar los recursos sin informar inicialmente a su superior.
La recuperación del dinero requirió realizar diversos trámites ante la SEP, la Tesorería de la Federación y el Consejo Iberoamericano del Deporte.
No obstante, las consecuencias administrativas también alcanzaron a la funcionaria que documentó la irregularidad, quien dejó la Subdirección de Administración luego de que Rommel Pacheco le solicitara su renuncia.
En contraste, Robleda no fue separado de la dependencia. Por el contrario, fue nombrado subdirector de Administración en sustitución de Lourdes Martínez, lo que generó cuestionamientos sobre el manejo del caso y las decisiones tomadas por la dirección de la CONADE.
La investigación de Proceso pone sobre la mesa interrogantes sobre quién autorizó la transferencia, bajo qué circunstancias se realizó, cómo se recuperaron los más de 11 millones de pesos y qué responsabilidades administrativas se determinaron.
El caso también abre cuestionamientos sobre los criterios utilizados para mantener a Robleda en la institución y otorgarle un nuevo cargo, mientras la funcionaria que documentó el incidente quedó fuera de la dependencia.
